Come torrezno sin remordimientos y aprovecha los beneficios de la glicina

Puede que suene algo chocante que un revista deportiva te recomiende comer torreznos (también conocidos como cortezas de cerdo), pero tiene sus motivos (básicamente la glicina) y te los vamos a explicar en este artículo.

De hecho, estamos pensando, quién nos iba a decir que nuestra serie Torreznos y triatlón iba a ser hasta saludable…

Pero pongámonos serios: y para ello, antes de llegar al kit de la cuestión, debemos dar a conocer y explicar algunos términos.

¿Qué es la metionina?

La metionina es un aminoácido esencial, junto a otros de los que ya hemos hablado en más de una ocasión como leucina, isoleucina, valina, fenilalanina, treonina, triptófano e histidina.

Está considerado calve en la síntesis proteica. Junto a las cisteina es uno de los dos aminoácidos que contiene azufre.

Este aminoácido participa como intermediario de la biosíntesis de algunas moléculas de suma importancia como la creatina, carnitina, taurina o colina.

Además, interviene en el metabolismo de las grasas o en el buen estado de uñas y piel.

Pero aunque la metionina es un aminoácido esencial, sus excesos no son demasiado buenos. De hecho, un estudio demuestra que la reducción metionina aumenta la longevidad, gracias a que imita los efectos de la restricción dietética, prolongando así la esperanza de vida.

¿Qué es la glicina?

Salvo que seas un experto en nutrición, es probable que el término de glicina te suene a chino. Se trata de un aminoácido considerado no esencial (de los también llamados NEAA tal como citamos en nuestra guía sobre los BCAAs).

Esto se debe a que nuestro cuerpo puede producirlo por sí solo, sin la necesidad de ser ingerido.

La glicina en sí tiene el tamaño molecular más pequeño entre los aminoácidos, lo que permite que se absorba eficazmente a través de la pared intestinal.

Sus características, como tener la estructura más sencilla, ser neutro y no polar (no posee carga eléctrica ni reacciona al agua) le han convertido en uno de los aminoácidos que pasa más desapercibidos.

Sin embargo, considerarla un aminoácido no esencial es un problema. La glicina tiene una gran cantidad de funciones en nuestro organismo y nuestro cuerpo no puede sintetizarla en cantidades adecuadas.

Un estudio estima que se pueden generar unos 1,5-3gr diarios y las necesidades en una persona de peso de 70kg es de unos 10gr.

Los beneficios de este aminoácido pueden verse aumentados si se sube la ingesta de la glicina, según este estudio. Es decir, a mayor cantidad, mayores beneficios para la salud.

Bien, ¿pero qué tienen que ver metionina y glicina entre sí? ¿Y dónde están los torreznos, que es a por lo que hemos venido? Tranquilos, todo a su tiempo.

torreznos
Foto: iStock

La relación glicina/metionina y sus beneficios

Se ha demostrado que el balance glicina/metionina puede ayudar a mejorar la salud y esperanza de vida. ¿Por qué? Porque un incremento de glicina imita la extensión de esperanza de vida provocada por la restricción de metionina.

¿Y cómo podemos ajustar este ratio? Tenemos dos opciones:

  1. Reducir la cantidad de metionina: los estudios sugieren que puede provocar pérdidas de peso si la reducción es excesiva. Como deportistas es posible que no queramos usar nuestra masa muscular como monea.
  2. Incrementar la ingesta de glicina: bien con suplementación o bien con nuestra alimentación.

No obstante, volviendo al estudio que demostró el incremento de la esperanza de vida -realizado con 334 ratones-, se demostró que aquellos suplementados con glicina (en diferentes porcentajes en función de la metionina) mostraron menores pérdidas de peso que con la restricción de metionina, pero mejoras significativas en marcadores típicos de la disfunción metabólica, tales como menores niveles de glucosa en ayunas, insulina, IGF-1 o triglicéridos.

También se demostró que la adiponectina, una hormona cuyos niveles aumentaban con la restricción de metionina, no se vio afectada con la suplementación de glicina.

Beneficios de la glicina

En la gran lista de beneficios de la glicina podemos encontrar:

  1. Antinflamatorio y daño oxidativo: la glicina posee grandes beneficios anti-inflamatorios e inmunomoduladores, lo que le hace muy útil ante isquemia, shock hemorrágico, toxicidad por endotoxinas, quimioterapia o cadmio, diabetes.
  2. Influencia en el sistema inmunológico: la glicina reduce la agregación plaquetaria, lo que ayuda a mejorar la fluidez de la sangre, repercutiendo positivamente en la correcta oxigenación tisular.
  3. Neurotransmisor: es uno de los mayores inhibitorios del sistema nervioso central. La glicina provoca una acción anestésica, somnífera y de activación del sistema nervioso parasimpático. Se ha demostrado que aumenta la percepción subjetiva del descanso y funciona con éxito en el tratamiento de enfermedades mentales como esquizofrenia.
  4. Síntesis de colágeno: la glicina supone 1/3 de la composición del colágeno, la proteína más abundante en nuestro organismo, y su ausencia no permitiría producir el colágeno demandado para soportar las estructuras de nuestro cuerpo. Algunos estudios sugieren que las altas concentraciones de este aminoácido aumenta hasta un 75% la producción de colágeno.
  5. Efectos positivos sobre la artrosis y la osteoporosis: un estudio llevado a cabo por el Instituto del Metabolismo Celular demostró que la glicina, administrada en dosis de 10 gramos diarios, produce una mejoría general de la artrosis en un plazo de tiempo entre dos semanas y cuatro meses.
  6. Regulador metabólico y presión arterial: según una investigación sobre los efectos de la glicina en la presión arterial, este aminoácido actúa en dos vías:
    1. Reduciendo los radicales libres y aumentando la disponibilidad de óxido nítrico
    2. Favoreciendo la síntesis de proteínas estructurales de colágeno y elastina, generando vasos sanguíneos elásticos. 
  7. Anticancerígeno: un estudio en ratones demostró la capacidad de la glicina de reducir el crecimiento tumoral hasta en un 65%. Otra investigación comprobó que reduce el volumen tumoral en un 43%. Entre otros beneficios relacionados con el cáncer, se ha demostrado que tiene propiedades antitumorales en varios tipos de cáncer y que protege de los efectos secundarios derivados de la quimioterapia, como la hepatoxicidad o algunas lesiones cardiacas.
  8. Tiene una gran capacidad para hacer descender la glucemia y ser una especie de ‘antídoto’ contra la ingesta excesiva de fructosa y de etanol.
glicina
Foto: Envato Elements

Alimentos ricos en glicina

Por fin llegamos a nuestros queridos torreznos. Y es que las pieles de animales, entre ellas la corteza cerdo, son un de los alimentos más ricos en glicina.

Tal y como hemos comentado más arriba, nuestro cuerpo no es capaz de producir por sí sólo las necesidades diarias de glicina, por lo que debemos saldar la deuda con nuestra dieta.

La ingesta debería ser mayor en periodos de lesiones o cuando más mayores nos hacemos, dado que juega un papel fundamental en la producción de colágeno, como también habíamos visto, y produce un efecto antiinflamatorio.

Entre los alimentos más ricos en glicina se encuentran:

  • Gelatinas
  • Piel de animales (cortezas de cerdo, piel pollo, etc.)
  • Caldos de huesos y pescado
  • Platos de casquería (callos, oreja, manitas, etc.)
  • Espinas y escamas de peces (anchoas, boquerones, sardinas, etc.)
  • Moluscos (calamares, pulpo, etc.). En menor cantidad, pero tienen un balance favorable glicina/metionina.

Fuentes: Ratio Glicina / Metionina, de Iván Rodríguez; Dieta cetogénica contra el cáncer (X): ratio glicina/metionina, homocisteína y efecto Hoffman, de Alfonso Fernández; Efecto de la restricción de aminoácidos excepto la metionina sobre el estrés oxidativo mitocondrial, de Pilar Caro, José Gómeza, Inés Sáncheza, Mónica López-Torresa y Gustavo Baraja.

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