Santander fue el escenario de su emocionante triatlón que tuvo como protagonista a Javi Gómez Noya y su regreso a la competición. Un regreso triunfal ya que el histórico triatleta logró la victoria en la capital cántabra con un tiempo de 1:58:31. El principal rival por el primer puesto, y otro de los nombres que tuvo protagonismo, Pello Osoro consiguió una plata bastante meritoria y peleada por el que fuera podio en la edición de este año en Zarauzko Triatloia.
Hemos tenido la oportunidad de charlar con Pello Osoro sobre cómo vivió el evento y cuáles fueron las causas de una plata que confirma el buen estado de forma del atleta de Orca.
«En distancia Olímpica nunca me he defendido muy bien»
Todo atleta tiene su fortaleza y debilidad, y para Pello Osoro, el segmento de natación ha sido tradicionalmente un segmento que siempre se le ha atragantado. Al reconocer sus limitaciones en esta fase, el vasco se preparó para enfrentar las aguas de Santander con determinación y una mentalidad positiva. «Fui a Santander con ganas«, nos compartió, mostrando su firme propósito de dar lo mejor de sí mismo a pesar de los desafíos.
En triatlones olímpicos, donde la natación tiene un papel fundamental, Osoro a menudo se encuentra enfrentando retos significativos. Nos confesó: «en Olímpica nunca me defiendo muy bien«. Sin embargo, este triatlón presentaba una característica que podría nivelar el campo de juego: la ausencia de drafting en la etapa de ciclismo.
Por lo tanto, la estrategia de Osoro se basó en maximizar su rendimiento en el tramo de bicicleta y carrera, buscando compensar cualquier desventaja que pudiera tener en la primera parte de la prueba. Su mentalidad y preparación en la previa demuestran que, incluso cuando se enfrentan a desafíos, puede encontrar maneras de adaptarse y superarse.

A pesar de sus reservas, la natación resultó ser una grata sorpresa para el triatleta. «La natación, por lo que dijeron, suele estar bastante picada, pero estaba muy bien, estaba como un plato. Hice una salida bastante rápida y, para mí, hice un enorme segmento de natación.»
La estrategia de Pello en la bicicleta fue clara: «En bici, intenté salir a tope porque sabía que mis cartas me las tenía que jugar en el ciclismo y quería irme desde el principio«. Una decisión acertada, pues logró colocarse en la segunda posición desde la primera vuelta.
Sin embargo, la prueba estaba lejos de ser fácil. Con la presencia de rivales de la talla de Julen Lopetegui y Javier Gómez Noya, Osoro tenía claro su panorama. «Venía Julen, con el cuál conseguía mantener distancias. Por delante, recortaba un poco a Javi Gómez Noya, pero sabía que no tenía nada que hacer.»
La etapa de carrera a pie fue un otro nuevo reto. A pesar de tener expectativas moderadas, el protagonista del artículo demostró una notable resistencia: «nos bajamos a correr y tenía esperanzas de correr bastante bien para lo que soy yo. Evidentemente, no es suficiente para hacer nada con un tío como Javi (Gómez Noya)».
«Ojalá podamos ver a Gómez Noya donde se merece»
Pello Osoro es uno de esos atletas que ha crecido observando y admirando a Gómez Noya. En sus palabras, refleja un respeto profundo y una admiración sincera: «De su regreso, pues qué decir… Al final, es un tío que siempre lo he visto como muy de lejos«. Estas palabras, lejos de ser una simple declaración, reflejan la perspectiva de muchos atletas que ven en figuras como Gómez Noya un ejemplo a seguir, pero también un desafío al cual aspirar.
Osoro, pese a su destacada actuación en Santander, es consciente de la talla de competidor con la que se encontraba. No se trata solo de reconocer el talento indiscutible del triatleta gallega, sino de entender todo lo que representa para el triatlón: dedicación, esfuerzo y, sobre todo, pasión.
Continúa Osoro con una reflexión sobre la experiencia única de compartir la competencia con una figura de tal calibre: «nunca piensas que vas a competir con él y al final poder coincidir en una carrera, es una suerte que tenemos«.
Pero Osoro no solo destaca el talento deportivo de Javi. También muestra empatía hacia la situación personal que pueda estar viviendo: «Entiendo que para él tampoco los últimos meses no han sido fáciles». Es un recordatorio de que detrás del atleta hay una persona, con sus luchas y desafíos.
Finaliza Osoro con un deseo compartido por muchos: «ojalá dentro de poco podamos verle ya donde se merece y dando caña a los mejores». Más allá de la prueba, es evidente la camaradería y el respeto mutuo entre triatletas.
