“Al volver de Fuerteventura no tenía ganas de hacer nada”

A Sebastian Kienle la crisis del coronavirus le pilló en España. El alemán, patrocinado por Playitas Resort, se encontraba en uno de sus tradicionales stages en tierras canarias.

Lo mismo de cada mañana durante los últimos quince días“, escribía el pasado 14 de marzo en su cuenta de Instagram, “revisar las noticias pensando que la cosa no puede empeorar, ahora el gobierno español declaró el estado de emergencia, así que supongo que tendremos que dejar Fuerteventura pronto“.

La gestión emocional de la crisis, complicada

El vigente tercer clasificado Kona, uno de los pocos triatletas que ha ocupado las tres posiciones del podio del Campeonato del Mundo de IRONMAN, ha reconocido para PTO Hub que le costó asumir la situación a la que nos enfrentamos.

Fue una situación muy jodida, para ser honestos. Mentalmente… no era feliz“.

Conocido por medir todo lo relacionado con el material y el entrenamiento al detalle, gestionar la incertidumbre que supone la crisis mundial le ha sido complicado. “Al volver de Fuerteventura, al empezar la cuarentena, pasé una semana sin planificar entrenamientos“, afirma el de Orca.

Para mí es muy importante tener una rutina de trabajo“, continúa tras reconocer que ya ha recuperado las ganas de entrenar. “He pensado mucho estos días, hay muchas cosas por hacer, e incluso he implementado en mis sesiones algunas ideas que tenía desde hace años“.

Ahora he conseguido tener algo de rutina, y al mismo tiempo libertad para hacer lo que me apetezca en cada momento y divertirme haciendo lo que hago“.

El mismo planteamiento que otros PROs de primer nivel

La perspectiva del de Mühlacker va en la línea que hemos podido leer a otros PROs en los últimos días.

Jan Frodeno, por ejemplo, reconocía que había dejado de plantearse el calendario de pruebas para centrarse en, al menos, mantener la forma.

Es difícil tener una rutina estando encerrado” le podíamos leer en una reciente entrevista. “Normalmente entreno entre 32-33 horas semanales más fisio y ahora me cuesta llegar a las 25 horas. Es muy duro levantarse a las 6:30 de la mañana a entrenar sin tener un objetivo en el horizonte“.

Ante esta tesitura, el tres veces Campeón del Mundo de IRONMAN trata de pensar lo menos posible en el futuro: “mi objetivo ahora es mantener cierto nivel de forma por si en dos meses cambia la situación poder acelerar y estar al máximo en pocas semanas. Ahora mismo planteo que estoy de pretemporada, al menos, hasta agosto

Javier Gómez Noya, por su parte, fue de los que empezó con ganas, para luego tomar un poco de perspectiva: “La primera semana de confinamiento intentas hacer todo el plan, adaptarte lo mejor posible“, comentó en una reciente entrevista para Vamos, la plataforma de Movistar.

Llega un momento en el que dices ‘alto, cuándo voy a competir, dónde, cómo se van a desarrollar los acontecimientos’ y decides levantar el pie hasta que tengas las cosas un poco más claras“.

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