Así consiguió Richard Murray bajar de 8′ en un 3.000

Como para otros tantos, 2020 está siendo un año peculiar para Richard Murray.

El sudafricano, que cumplió 31 el pasado 4 de enero, planteaba el año con el objetivo de pelear por las medallas en Tokio -recordemos que en Río se hizo con la cuarta plaza-. Obviamente, a causa del COVID-19, ha pospuesto el sueño olímpico y ha centrado la temporada en mejorar su ya excepcional carrera a pie.

Si hace unas semanas ya sorprendía a propios y extraños estableciendo un tiempo de 13’37” en cinco mil, hoy queremos hacernos eco de cómo esta semana pasada lograba parar el crono en 7’58” en los tres mil.

La mejor marca entre triatletas

Con esta marca se convierte en el primer triatleta que baja de ocho minutos en la distancia y mejora el tiempo que ostentaba el británico Alex Yee con 8’01”.

La prueba tuvo lugar en Holanda, en las cercanías de Twente, donde Richard tiene fijada su residencia junto a su esposa, y también triatleta, Rachel Klamer.

Empecé con un calentamiento de quince minutos, y después con zancadas durante dos series de treinta segundos“, ha explicado Murray, que como viene siendo tradicional ha compartido en Youtube el intento de bajar de ocho minutos. “Al principio sentí las piernas agarrotadas, pero al final de las dos series de zancadas ya estaba todo ok“.

richard murray
Foto: ITU Media // Wagner Araujo

Murray, de los más rápidos en corta distancia

Para aquellos que no conozcáis las proezas de Richard Murray, hablamos de uno de los triatletas de corta distancia más rápidos en el segmento de carrera a pie. No en vano sus duelos con Mario Mola -con quien compartía entrenador hasta 2018- han sido habituales en las últimas temporadas.

No en vano, pese a su condición de triatleta, fue capaz de coronarse Campeón del Mundo de duatlón en 2016, en la localidad asturiana de Avilés.

Parciales imbatibles

Su planificación inicial no es diferente de la de los 5000 metros, con la intención de correr cada kilómetro a 2’40”. Como se puede ver al final del vídeo, los parciales son prácticamente iguales: 2’39” el primer, 2’38” el segundo, y en el tercero, cuando ya nota la fatiga, cae ligeramente a los 2’41”.

A destacar el tiempo marcado en 1.500: 3’57”. A partir de ahí, al superar el segundo kilómetro, fue cuando tocó sufrir. “Empiezo a sentir dolor“, comenta a cámara, “hay una ligera inclinación en la carretera y se dificulta bastante, pero intento mantenerme concentrado“.

El triatleta termina la carrera en 7’58” exhausto pero un record debajo del brazo. Os recomendamos que en su vídeo esperéis hasta el final porque las imágenes de cuando completa el 3K y se tira al suelo tratando de coger aire son, simplemente, impactantes.

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