Chris Nikic: “Seré el primer IRONMAN con síndrome de Down”

Chris Nikic es un joven de 20 años de Florida con síndrome de Down al que le encanta nadar y la sensación de ese último sprint hasta pasar la línea de meta y lanzarse a los brazos de sus padres. Ha completado ya seis triatlones sprint y uno olímpico, y su prueba favorita es el Challenge Daytona.

Comenzó a competir en triatlón cuando tenía 16 años, pero perdió dos años debido a cirugías de oído, y cuando volvió a este deporte hace un año, apenas podía nadar un largo en la piscina, apenas podía correr 100 metros y le costaba mucho andar en bicicleta. “He pasado de apenas poder hacer nada”, dijo Nikic, “a correr un triatlón de distancia olímpica”. Desde que empezó a practicar triatlón a los 16 años, percibieron mejoras relevantes en el rendimiento intelectual de Chris. Una tarea que solía llevarle hasta un mes antes, podía resolverla en 2 o 3 días tras empezar con el triatlón.

Foto. Instagram // Chris Nikic

¿Su objetivo ahora? Completar un IRONMAN

Chris utiliza el triatlón y el entrenamiento de IRONMAN como una forma de ser cada vez más independiente. El deporte es un vehículo que le sirve de estímulo y desafío para aprender a dar lo mejor de sí mismo. El hecho de que el triatlón tenga tres disciplinas, también ayuda a que no se aburra practicando un único deporte.

Todos los días, después del colegio, Chris va al gimnasio y entrena durante al menos tres horas, sin quejarse, sin pedir descansos y complementando sus clases de spinning y natación con lecciones de zumba, yoga y baloncesto. Una forma de acostumbrar su cuerpo a tantos movimientos diferentes y centrarse en diferentes objetivos. Una vez en casa, lo primero que le pide a su madre es solo una cosa: qué hay para cenar. “La comida es esencial, recuerda Chris, y cuando trabajas duro es aún más importante. Sin embargo, en su programa de entrenamiento de seis días a la semana, hay un día libre en el que puede comer lo que más le gusta: huevos y tocino, su comida favorita también para la carrera.

Entrena cinco o seis veces por semana, solo descansa un día, y necesita mantener ese ritmo, dice, porque reconoce que le encanta comer. Chris también tiene otros sueños. Le gustaría tener una casa, una mujer y una tableta como la de su entrenador. Para algunas personas con síndrome de Down este tipo de sueños suenan a fantasía, pero Chris ha demostrado que todo es posible.

“Chris no lo hace para ganar”

Su entrenador, Daniel Grieb, está muy animado al verle trabajar y entrenar sin quejarse nunca. “Chris no lo hace para ganar”, dice Grieb, “lo hace con el objetivo de inspirar a otros como él”.

El triatlón es la base del entrenamiento de habilidades para la vida de Chris, explicó su entrenador. Está aprendiendo subconscientemente a vivir de forma independiente. Desde que empezó, Grieb ha visto a Chris progresar rápido, y a medida que observa sus avances, su autoconfianza también crece: enseñar a Chris a hacer deporte le ayudará a su vez a conseguir los retos que se proponga en su vida. Está aprendiendo no solo a convertirse en un mejor atleta, sino también en una mejor persona.

El próximo 7 de noviembre de 2020 Chris se enfrentará al IRONMAN de Panama City Beach, Florida, una de las pruebas más duras de triatlón, que de terminarla, sería el primer atleta con síndrome de Down en convertirse en finisher de distancia IRONMAN.

Su camino hacia IRONMAN Panama City Beach incluye un calendario exigente hasta esa fecha en 2020. Además del triatlón olímpico que completó el pasado 5 de enero, deberá correr otro olímpico más y dos 70.3 del circuito IRONMAN antes de verse cara a cara con la distancia completa en noviembre.

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