Comer o no antes del ejercicio, ¿a quién creerle?

Cuando uno como nutricionista deportiva escribe artículos dirigidos a corredoresque quieren mejorar su desempeño, procura hacerlo considerando todas las estrategias que permitan mejorar la composición corporal (bajar la grasa o subir el músculo o ambas) pero sin afectar el rendimiento; de lo contrario, de que te sirve estar flaco sin energía y sin poder pasar del nivel en el que te encuentras por falta de combustible.

Yo siempre he escrito que se puede correr en ayunas y también puedes correr unmaratón sin suplementar los carbohidratos y sin hidratarte bien, pero que si quieres estar en tu máximo esa no es la mejor manera y la “pared” siempre será tu compañera. Si tu caminas o haces ejercicio a baja intensidad, el hacerlo en ayunas no condiciona ningún problema debido a que mientras mas baja es la intensidad de la actividad el cuerpo le da chance de oxidar las grasas de tu cuerpo y emplearlas como combustible sin disminuir tu resistencia a ese nivel; sin embargo, a medida que aumentas la intensidad mayor proporción de carbohidratos requiere tu cuerpo para poder mantener la actividad a esa intensidad sin tener que bajarla; adicionalmente, tu cuerpo siempre busca mantener la glicemia de la sangre y eso generalmente lo consigue a expensas del glucógeno almacenado en el hígado, dejando el que se encuentra en los músculos como combustible directo de las células musculares.

Lo que yo he sugerido en los artículos “Qué comer antes de entrenar” y ” Eres de los que entrenas en ayunas. Malas noticias” no se refiere a ingerir comidas copiosas antes de entrenar, sino simplemente 1-2 raciones de carbohidratos con algo de proteína de fácil digestión para que la glucosa este disponible en la sangre al momento de entrenar. Esa cantidad de glucosa evita el desarrollo de hipoglicemia durante el ejercicio INTENSO no suave y permite cierta disponibilidad de glucosa para el músculo si su reserva de glucógeno es baja.

Otra de las consecuencias de entrenar en ayuno, que los estudios no miden, es la pérdida de masa muscular debido a que por la necesidad que tiene el cuerpo de disponer de glucosa para mantener las funciones del cerebro, sistema nervioso y glicemia, se utiliza los aminoácidos musculares (componentes de las proteínas) para producirla (gluconeogenesis). Conseguir corredores con baja masa muscular es muy frecuente gracias a esto. Tener baja muscularidad también es un factor de riesgo para aumentar la grasa corporal más fácilmente que aquellos que tienen una muscularidad normal. Se habla que por cada kilogramo menos de músculo que tiene una persona, esta deja de quemar 70 kcal/dia en condición de reposo. En consecuencia, al tener un menor gasto energético, es más fácil aumentar la grasa corporal con menos comida.

Por otro lado, cuando se pretenden hacer entrenamientos largos o eventos a intensidades altas, se utilizan las cargas de carbohidratos. En estos casos, lo que se busca es aumentar el glucógeno muscular para garantizar que las fibras musculares tengan disponibilidad inmediata de combustible que les permitan trabajar a la intensidad deseada.

Es más fácil para el músculo utilizar el glucógeno almacenado en sus células que el disponible en la sangre o en el hígado; por esta razón, también es importante que a parte del suministro de carbohidratos en pequeñas cantidades antes de entrenar, la cena contenga al menos 2-3 raciones de carbohidratos para que el glucógeno muscular este presente al momento de entrenar en la mañana siguiente. CUANDO SE HACE UN RÉGIMEN PARA ADELGAZAR, NO HAY RESERVAS DE GLUCÓGENO Y EN ESOS CASOS ES AÚN MAS IMPORTANTE NO ENTRENAR EN AYUNAS.

Si un régimen para adelgazar está bien planificado, se puede conseguir un déficit de kilocalorías entre el gasto energético diario y el consumo diario y, ese déficit será el que obligue al cuerpo a utilizar las grasas del cuerpo  de manera más eficiente sin afectar el rendimiento deportivo. Para eso no se pueden hacer dietas locas ni en manos de piratas de la nutrición que no les importan los efectos negativos de las pérdidas de peso, y que además, no saben calcular las necesidades energéticas de los deportistas y mucho menos evaluar los cambios indeseables de la composición corporal con esos planes. Es importante recordar que no todo el peso que se pierde con una dieta es grasa, puede ser agua y masa muscular también.

Autor: Sandra Suarez

X