¿Cómo elegir el calzado adecuado ?

El calzado para correr es quizá el elemento más importante para el corredor; lamentablemente, a pesar de su importancia, existe un generalizado desconocimiento acerca del tipo adecuado para cada corredor.

La selección del calzado adecuado depende de algunas variables: biomecánica de la carrera, pisada, tipo de terreno, entrenamiento y hasta peso del corredor. En este artículo, nos concentraremos sólo en el tipo de pisada, ya que nos ofrece una base más o menos acertada sobre el tipo de calzado que se debe seleccionar.

De acuerdo a la pisada, y nos remitimos a la prueba más sencilla que se puede realizar – que es la del papel mojado (ya se hace referencia en un boletín anterior). Según ella, el corredor puede tener:

Un arco normal, pie plano o arco pronunciado.

Al correr y al hacer contacto con el piso nuestro pie tiende a rotar internamente de manera natural; por lo general, mientras menor sea el arco del pie (pie plano) mayor será la rotación o pronación de la pisada. Mientras esa rotación aumente, mayor estabilidad requerirá el corredor de modo de protegerse de eventuales lesiones.

En tal sentido toda aquella persona con arco normal tendrá una rotación o pronación natural y por lo tanto se le recomienda un calzado que ofrezca cierto nivel de estabilidad (baja o media). El calzado que cumple con estas características se clasifica como de pronación ligera a moderada y son de relativa facilidad reconocerlos ya que en la parte interna de la entresuela (ver figura) poseen una doble densidad, es decir un área más rígida al tacto que el resto, que ayuda a minimizar la rotación interna del pie. Esta zona rígida por lo general es de color gris, en contraposición al resto  que es generalmente de color blanco.

A aquellos corredores con pie plano (pisada prono) se les recomienda un calzado conestabilidad de moderada a severa. Estos zapatos también son relativamente sencillos de reconocer ya que el área de doble densidad (el área gris) es mucho mayor, abarca un área mayor de la entresuela y pueden poseer ciertos aditivos, plásticos por lo general, que ayudan a minimizar aún más la rotación interna del pie.

Por último tenemos los corredores con arco pronunciado o supinadores, que para hacer una analogía grafica trotan apoyando la parte externa del pie (casi sin rotación interna) por lo que requieren amortiguación. Los modelos que ofrecen amortiguación se caracterizan por tener una gran entresuela, precisamente para ofrecer protección contra los impactos.

La tecnología ha avanzado mucho y las marcas se esfuerzan por facilitar y satisfacer las necesidades de los consumidores; es por eso que existen en el mercado modelos, llamados calzados inteligentes, que se adaptan a la pisada del corredor, bien sea supino o prono moderado y que facilitan nuestra selección al no tener que preocuparnos por nuestro tipo de pisada. Lo anterior resulta conveniente si tomamos en cuenta que las necesidades de estabilidad varían con la fatiga y en adición pueden variar inclusive en cada pie, ya que estos tampoco son idénticos.

Foto: Oscar Roche/La Bolsa del Corredor

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