Corre 3.500 kms en 88 días, sin zapatillas, sin dinero y comiendo fruta y verdura

Florian Gomet es un exprofesor de matemáticas de 35 año que ya había cruzado el continente norteamericano en 2015 y había atravesado las montañas del noroeste de Canadá en 2019 valiéndose del agua de los ríos como único alimento. Ahora, esta nueva gesta en su curriculum deportivo solo confirma el reflejo de su estilo de vida, minimalista y espiritual.

Gomet llegó el pasado 8 de septiembre al Mar Negro después de 88 días corriendo 3.500 kilómetros desde Nantes, sin zapatillas, sin equipación, sin dinero, y comiendo solo frutas y verduras. En total, 80 de carrera, 8 días de descanso y un equipo de tan solo 700 gramos para cruzar 10 fronteras y unir el Océano Atlántico con el Mar Negro.

Tras varias expediciones Gomet llegó a la conclusión de que esta aventura era posible. En 2015 cruzó toda América del Norte en bicicleta, a pie, en kayak y con esquís. Cuando terminó, su intuición le dijo que podía viajar sin nada, que encontraría todo lo que necesitaba en el camino. En 2019, para prepararse para esto, estuvo andando durante dos semanas en el noroeste de Canadá sin comer.

¿Por qué ir descalzo?

Fue porque tuvo problemas de espalda durante la competición. Durante un año estuvo lesionado y no pudo correr. Luego leyó el famoso libro, «Nacidos para correr» de Christopher McDougall, que explica cómo la amortiguación de las zapatillas distorsiona la zancada y provoca lesiones. Después de esta conversión, en 2015, no volvió a tener ningún dolor de ciática ni de tendones. Así que, se convirtió en su nueva forma de correr.

«Estar expuesto al hambre, la fatiga y el frío mejora el rendimiento y las capacidades del cuerpo, es el estrés, si no es excesivo, lo que se convierte en positivo. Todo esto me ha hecho más fuerte». Gomet ha estado comiendo solo fruta fresca, vegetales crudos y semillas oleaginosas (plantas ricas en grasa) durante 6 años. Se dio cuenta de que todo aquello de origen animal y cocinado, cuando es digerido por el cuerpo, genera residuos que deben ser eliminados y por lo tanto lo obstruye. Con esta dieta, su sistema digestivo pierde menos energía y esta es la energía que puede poner en el esfuerzo físico. Además, le permite no beber mucho porque hay mucha agua en las frutas y verduras. Como resultado, no ha tenido calambres y muy pocas contracturas.

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