Correr por una causa: Wings for Life regresa a Chile el próximo 5 de mayo

El próximo domingo 5 de mayo, y en un circuito que será revelado en los próximos días, se realizará por sexto año consecutivo la corrida Wings for Life World Run, la única carrera en el mundo que no tiene una meta fija, sino que es el propio competidor quien va a su ritmo hasta que es alcanzado por el “auto meta”.

Esta modalidad es la que será utilizada en las más de 60 ciudades que tienen una versión de esta corrida y que, básicamente, consiste en un vehículo que persigue a los corredores. 30 minutos después de comenzada la competencia el auto meta arranca desde la partida a una velocidad de 15 km/h – subiendo un kilómetro por hora – y va alcanzado a todos los corredores hasta llegar al último, lo que significa que termina la corrida.

Para este año, y al igual que en 2018, Chile recibirá una “App Run”, modalidad oficial de participación que consiste en que cada corredor estará participando con la aplicación móvil Wings for Life World Run y esta, le avisará – a través de sonido y vibración – la distancia que lo separa del “auto meta” y cuando este lo haya alcanzado.

Correr por una causa: Wings for Life regresa a Chile el próximo 5 de mayoPara participar en esta oportunidad, se debe descargar desde iOS o Android la aplicación Wings for Life World Run y pagar una inscripción/donación de $12 USD equivalente a unos $8.000 (pesos chilenos). Esta permitirá tener un kit de bienvenida, que se entregará el mismo día de la carrera y además, poder participar junto a miles de corredores alrededor del mundo, en una corrida que tiene una causa muy importante; la investigación y cura para las lesiones de médula espinal.

En la edición 2018, el ganador masculino de Wings for Life World Run en Chile fue Francisco Méndez, quien logró recorrer 56,12 kilómetros antes que lo alcanzara el “auto meta” virtual, mientras que por las damas la ganadora fue Lucinda Vásquez quien alcanzó a correr 16,49 kms.

Por un objetivo en común

Wings for Life World Run une a más de 40 países corriendo por la misma causa; la búsqueda de una cura a las lesiones de médula espinal. Objetivo que la fundación del mismo nombre lleva trabajando desde 2004 y que ha conseguido grandes avances tras las últimas investigaciones donde han trabajado con la estimulación eléctrica epidural directamente en la médula espinal, y es precisamente ese tratamiento el que le ha permitido a David Mzee de 33 años volver a caminar de manera autónoma tras un accidente en 2010 cuando al hacer un salto mortal desde un trampolín hacia una colchoneta de espuma se rompió el cuello.

Para conocer más sobre la fundación, cómo ha avanzado la investigación y los resultados de los estudios que se han estado haciendo en los últimos años visita www.wingsforlife.com.

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