Correr seguro

Es así, correr nos hace bien. Cada cual encuentra sus propias razones para hacerlo, presenta sus propios pretextos. Pero todos estos motivos podrían resumirse en una sentencia definitiva e inapelable: “corremos porque nos hace sentir bien y punto”. Este es el núcleo central de la cuestión, hago algo que me hace sentir bien, no hay razón que buscar, no hay que justificar nada, sobre todo a uno mismo. Me hace bien, no necesito más.

Nuestra actividad nos da muchas satisfacciones, nos acerca a la  salud (física y mental), nos da nuevos amigos, anécdotas, hermosas experiencias. Pero a la vez requiere y exige mucho tanto a nivel social, familiar y sobre todo físico. Lo bueno cuesta, el problema es cuando cuesta mucho, quizá demasiado.

No me gusta pensar al cuerpo humano como una máquina perfecta, no somos ni maquinas ni perfectos. Prefiero seguir la línea que propone entender al cuerpo como una fiesta y creo que a nadie de nosotros se nos ocurriría organizar una velada, poner fecha y hora, invitar a todo el mundo sin antes verificar que tenemos todo lo necesario para que sea realmente una buena, gran, fiesta. De la misma manera tenemos que posicionarnos frente a nuestro querido running, tenemos que ser conscientes de que nuestros cuerpos son exigidos a grandes esfuerzos y que debemos conocer cómo es que respondemos a ellos, manejarnos con seguridad y responsabilidad.

La idea de este escrito es acercarles algunos conceptos extraídos del Consenso de Corazón y Deporte presentado por la Sociedad Argentina de Cardiología. El mismo no pretende ser una guía para el auto análisis ni tampoco un documento absolutista ya que cada uno de nosotros debe ser analizado particularmente y siguiendo el criterio médico más apropiado que es y será irremplazable. El objetivo que me propongo es un llamado a la concientización de lo importante que es tener un control y apto médico al día para realizar esta actividad que tanto queremos, sobre todo de cara a las exigencias que están por venir.

Definiciones:

Actividad física: movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que deriva en gasto energético.

Ejercicio: Actividad física planificada, estructurada, repetitiva y cuyo propósito es la mejora o el mantenimiento del estado físico.

Deporte: Actividad física sujeta a determinados reglamentos.

Deportista competitivo de alto rendimiento ( o de alta exigencia): Esta categoría está reservada para los atletas que participan en deportes que requieren enfrentamiento regular con otros sujetos de características similares y cuya finalidad es la obtención de un premio al triunfo. Se incluyen a deportistas que se someten a entrenamientos diarios y cuya forma de vida habitual es el deporte.

Deportista competitivo recreacional (o de mediana exigencia): incluye deportistas que desarrollan actividades que implican una exigencia importante, pero cuyo fin último no es solo un premio al triunfo. El nivel de ansiedad ante la competencia suele ser menor que el grupo anterior y no están involucrados factores profesionales o laborales que puedan llevar a una exigencia psíquico-física mayor.

Deportista recreacional (o de baja exigencia): Lo individuos desarrollan actividades deportivas con un fin lúdico y/o como elemento para mejorar la calidad de vida. Existe baja competencia.

En nuestro caso la mayoría de nosotros cabalgamos entre la clasificación de deportistas competitivos recreacionales y recreacionales. Existe un mayor riesgo potencial de afectaciones físicas como la muerte súbita en estas categorías y algunas de las razones podrían ser:

  • Proporcionalmente existe un número mayor de personas que practican deporte de manera recreacional y recreacional competitivo que deportistas elite
  • Estas categorías suelen tener menor calidad de control médico que los deportistas de alto rendimiento
  • Muchas veces realizan distintas actividades deportivas sumadas a las  actividades familiares, sociales y laborales sin contemplar adecuadamente el desgaste que las mismas generan sobre un mismo cuerpo
  • Se suele arrancar las actividades sin apto médico previo o frecuentemente inadecuado
  • No siempre los deportistas recreacionales son supervisados por profesionales capacitados.

Es por este último concepto que cobra importancia la fórmula del Entrenamiento seguro: Profesor que Planifique y  estructure un entrenamiento físico a lo largo del tiempo (repetición) sumado a un control médico capaz de abalar dichas exigencias.

¿Cuáles son los objetivos de la evaluación pre participativa en individuos aparentemente sanos?

  • Descubrir cualquier enfermedad, lesión o patología de origen cardíaco o extra cardíaco que puedan constituir un riesgo para la vida del deportista
  • Determinar aquellas situaciones patológicas que representen una contraindicación médica absoluta o relativa, permanente o temporal para la práctica de actividad física
  • Conocer la tolerancia del individuo frente al esfuerzo y adaptación al mismo

Exámenes pre participativos:

Los exámenes se realizan  según la categoría del deportista, la edad y la existencia o no de algún factor de riesgo individual (hipertensión arterial, diabetes, colesterol elevado, malformaciones cardíacas, antecedentes de desmayos durante el ejercicio, antecedentes familiares de muerte súbita, etc).

Adolecentes y jóvenes de 16 a 34 años pertenecientes a la categoría competitivo recreacional y recreacional:

  • interrogatorio médico
  • examen físico
  • electrocardiograma
  • análisis sangre
  • ergometría solo de haber factores de riesgo constatados por el médico
  • radiografía de tórax
  • ecocardiograma solo de haber factores de riesgo constatados por el médico

Adultos jóvenes de 35 a 50 años pertenecientes a la categoría competitivo recreacional y recreacional:

  • interrogatorio médico
  • examen físico
  • electrocardiograma
  • análisis de sangre
  • ergometría
  • radiografía tórax
  • ecocardiograma solo de haber factores de riesgo constatado por el médico

Adultos mayores de 50 años pertenecientes a la categoría competitivo recreacional y recreacional:

  • interrogatorio médico
  • examen físico
  • electrocardiograma
  • análisis sangre
  • ergometría
  • radiografía tórax
  • ecocardiograma

Dicho de otra manera: compitiendo de manera recreacional como mucho de nosotros hacemos carrera tras carrera……

Si tenes hasta 34 años lo recomendado de mínima es un Electrocardiograma más el control de rutina.

Si tenes entre 34 y 50 años lo recomendado de mínima es un Electrocardiograma más una Ergometría y el control de rutina.

Si tenes más de 50 años lo recomendado de mínima es un Electrocardiograma, una Ergometría y un Ecocardiograma más el control de rutina.

 

En el caso de los competidores de alto rendimiento el Electrocardiograma, el Ecocardiograma y la Ergometría se realizan de rutina más allá de la edad del deportista.

 

Conclusión:

Espero que después de leer este escrito tengamos un momento de reflexión acerca de la importancia del entrenamiento planificado y controlado y también de lo fundamental que son los exámenes pre participativos. Si un accidente puede ser evitable deja de ser accidente  y se convierte en imprudencia o desidia. Dedicamos varias horas semanales al entrenamiento físico y en proporción lo que nos puede llevar realizar un control médico adecuado en materia tiempo y vida es mínimo. Busque acercarles esta guía propuesta por la sociedad cardiológica para que sea eso mismo: simplemente una guía. A ella hay que sumarle el criterio de cada médico que nos atiende y de nuestro lado proporcionarle toda la información necesaria: qué tipo de carreras corremos, las distancias, cuantos días y en qué zonas entrenamos, cuanto hace que lo hacemos, que carrera estamos planificando, etc. Recordar que siempre es más apropiado consultar  aquellos médicos cercanos al deporte ya sean cardiólogos, clínicos o deportologos. Recordar que la vida es una sola y vale mucho, que a nuestro cuerpo lo podemos exigir pero también lo debemos  escuchar y sobre todo recordar que esto hace bien y en parte depende de nosotros que así sea.

Por Boris Obere

 

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