¿Cuál será el papel de los coches para guiar a Kipchoge al 1:59 en Viena?

El próximo 12 de octubre Eliud Kipchoge intentará correr por primera vez en la historia por debajo de las dos horas en Viena. Para ello, el keniano confirmó que se utilizarían algunas estrategias prohibidas por la IAAF como incluir un coche de paso que actúe como cortavientos, una línea verde en el suelo que determine el ritmo que tenga que llevar o avituallamiento en movimiento para no ralentizar el ritmo. «No se trata de la IAAF, sino de la historia. Quiero dejar un gran legado» explicaba Kipchoge.

Según Peter Vint, gerente del equipo de rendimiento para el INEOS 1:59 Challenge, el uso de un coche es la mejor y la única manera de asegurar que Eliud corra a la misma velocidad durante los 42 kilómetros. Parece que Eliud tiene una tendencia a querer ir más rápido o más despacio en ciertos momentos durante un maratón.

«Cualquiera que haya corrido alguna vez una maratón sabrá lo difícil que es correr durante todo el recorrido al mismo ritmo», dice Vint. «Y aunque los atletas de élite son mucho más precisos, para poder bajar de las dos horas en esta distancia hay que tener una precisión excepcional.

El problema es que cualquier variación en el ritmo puede hacer que la demanda energética para el corredor sea más difícil de gestionar que si mantiene un ritmo constante. Y es un hecho comprobado que los tiempos más rápidos en carreras de distancia se han conseguido cuando el ritmo es parecido durante toda la prueba.

Un coche eléctrico con la máxima precisión de velocidad

Por eso, para asegurar que Eliud corra al mismo ritmo, un coche eléctrico irá delante de los corredores a una velocidad constante. Parece sencillo, pero ha sido todo menos eso. Desde el principio Peter y su equipo, que han trabajado con ingenieros muy cualificados, se dieron cuenta que los sistemas de control de velocidad en los coches no son 100% precisos.

«Muy pocos coches tienen una precisión de aceleración que pueda darte más de 0,1 km/h. Si extrapolas eso durante una carrera de 42 kilómetros, al final son segundos de tiempo que no se contabilizan.»

En resumen, el hecho de que el coche de cronometraje corra 0,1 km/h más lento durante dos horas, puede determinar que Eliud termine la prueba en más o menos de 2 horas.

El Grupo RML, una empresa de ingeniería automovilística de alto rendimiento, ha sido contratado para ofrecer esa precisión al INEOS 1:59 Challenge. Comenzaron eligiendo un SUV totalmente eléctrico con mucho espacio a bordo para todo el equipo necesario para la carrera. No habrá emisiones en la parte trasera para no molestar a ninguno de los corredores.

Los corredores y el coche llevarán un chip, que será leído por cada uno de los pasos de un kilómetro, proporcionando información precisa sobre los tiempos intermedios y las velocidades. «Entonces sabremos exactamente los tiempos de paso del coche por todos los parciales de kilómetros. Esto permitirá que el coche aplique una corrección más mientras se disputa la prueba

INEOS1:59Challenge

Foto: Bob Martin

Un segundo coche equipado estará preparado

Pero eso no es todo. Para asegurar que nada queda al azar, un segundo coche – equipado con el mismo software – estará preparado por si tiene que intervenir en caso de algún problema con el coche principal.

Ambos coches también están equipados con un láser que proyecta una línea de ritmo en la carretera para ayudar a las liebres a mantener su ritmo, y una pantalla de LED para que los corredores puedan controlar el tiempo.

En los entrenamientos, los coches han funcionado perfectamente.

«Hemos estado llegando a la meta con un error de menos de un metro, lo que equivale a menos de 0,2 segundos en el transcurso de las dos horas», dijo Chris. Es un prodigio de tecnología el que se va a utilizar con un impresionante nivel de precisión, cinco veces mejor que el exigido por Peter Vint.

 

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