De perder la pasión en el atletismo a amar la montaña

Los buenos resultados son sinónimos del nombre Sheila Avilés Castaño. No importa si es el atletismo o en el Trail. La atleta Adidas tiene 26 años y su salto desde las pistas de atletismo a la montaña dio que hablar, y ahora irá por los 42 kilómetros en el Mundial de Montaña, dentro del K42 en Villa La Angostura.

Sus inicios fueron en pistas de atletismo, pero perdió la pasión y pensó en dejar todo, hasta que un día fue a correr a la montaña y se enamoró del contexto.

En 2017, la española se quedó con la Skyrunner Wolrd Series es una de las que domina el trail en Europa, y ahora intentará dejar su sello en la patagonia argentina.

Su vida es una mezcla de rutina, enfocarse en sus objetivos y entrenamiento duro para lograr sus metas. Una vida sana es la clave para intentar se la mejor. A eso se le suman dobles turnos de entrenamientos, estudios (está realizando una maestría en Alto Rendimiento Deportivo) y la alimentación adecuada.

A poco de competir en Villa La Angostura, Sheila cuenta: “Quiero dar lo mejor y espero realizar una buena carrera, pero sin pensar en las demás corredoras”.

“El Sur argentino es maravilloso, y seguro recordaré esta experiencia toda mi vida, así que quiero llegar con ganas y qué pase lo que tenga que pasar. El trabajo está casi hecho, así que ahora intento descansar para llegar lo máximo en forma posible”, agrega en diálogo con Más Aire.

El estar centralizada en lo que hace es la determinante para soñar con ser la mejor, y ella lo sabe. “La cabeza es el punto clave de rendimiento. Personalmente intento no darle demasiadas vueltas a lo que las demás hacen, quién va o qué rivales tengo. Cada una de nosotras vamos a correr lo máximo posible, así que se trata de hacer lo mejor para uno mismo, una atleta puede llegar súper fuerte pero cada carrera es un mundo y nunca sabes lo qué puede pasarte”, remarca.

“Soy ambiciosa y siempre quiero más. Creo que eso me hace estar donde estoy. Siempre se puede más. Estamos trabajando con mi equipo para reforzar puntos débiles y conseguir correr más. Ojalá alguna vez pueda colgarme la medalla de oro en el pecho, sería todo un sueño hecho realidad”, remarca.

La pasión y la montaña

Con sus inicios dentro del mundo del atletismo, la transición se dio para saborear lo que hace. “No lo estaba disfrutando. Siempre digo que hago las cosas por pasión, con el corazón y yo había dejado de sonreír compitiendo en las pistas”.

“Un día decidí dejar el atletismo, sin intención de competir en ningún otro deporte, solamente hacer deporte-salud, pero ahí fue donde un par de amigos me enseñaron lo qué era correr por el monte y no pude resistir. Allí vi que este deporte estaba hecho para mí, estaba encantada, combinar la naturaleza y el correr me ayudaba a desconectar”, recuerda.

Con conceptos claros y amor por la naturaleza, la trial-runner deja en claro los motivos por los que disfruta lo que hace: “La montaña me brinda buena energía y libertad. Cuando corro allí me doy cuenta que todos estamos solos con uno mismo, y que el mundo es inmenso, que debemos aprovechar cada día de nuestras vidas para hacer lo que nos llena y ser felices. Poder respirar aire puro, concentrarme en como piso, en como estoy conectada con la naturaleza, me hace disfrutar mucho”.

Los africanos, ¿al podio?

Cada vez es más fuerte la presencia de las selecciones africanas dentro de los primeros puestos en los mundiales de WMRA. De hecho, se espera un buen rendimiento de ellos en Villa La Angostura.

¿Dominarán el trail a corto plazo? Según Sheila “podría ser…Los africanos están hechos de otra pasta, partiendo que ellos corren para sobrevivir ¡y de genética ni hablamos! Aquí es distinto, aunque deberán realizar una buena adaptación, la montaña pone a todos en su lugar y se necesita tiempo, aunque será un espectáculo verlo, de momento ya estamos viendo algunos africanos corriendo por el monte y no se les da nada mal”.

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