Dimite el CEO de CrossFit tras su comentario racista

Visto y no visto, esto lo que ha pasado con Greg Glassman, CEO de CrossFit hasta el martes, cuando presentó su dimisión como director ejecutivo después de su desafortunado tweett publicado el sábado pasado sobre la muerte del ciudadano negro George Floyd. Este polémico tweet generó una tormenta de dimensiones incontrolables y ha originado que más de 1.000 gimnasios de los 15.000 que tienen afiliados anunciaran que se desligaban de la compañía. El contenido de este tuit y la explicación a toda la polémica surgida la podéis leer en nuestro anterior artículo: Crossfit: cómo un tweet puede hundir un negocio de 4 billones de dólares.

El adiós de Greg Glassman: “Voy a dejar de ser el CEO de CrossFit, he decidido retirarme. El sábado creé una brecha en la comunidad de CrossFit y sin querer herí a muchos de sus miembros. Desde que fundé CrossFit hace 20 años, se ha convertido en la mayor red de gimnasios del mundo. Todos están alineados para ofrecer una solución al problema de las enfermedades crónicas. La creación de CrossFit y el apoyo a sus afiliados y miles de entrenadores profesionales ha sido una bonita labor.

Los que me conocen saben que mi único problema es la lucha contra la epidemia de enfermedades crónicas. Sé que CrossFit es la solución a esta epidemia. No puedo dejar que mi comportamiento se interponga en ese camino. Son demasiado importantes para ponerlas en peligro”.

Dave Castro, exmarine, nuevo CEO de CrossFit

Su sustituto será Dave Castro, exmarine y codirector de entrenamientos de CrossFit. Glassman seguirá siendo el propietario de la compañía que él fundó en 2000 en California. Las primeras declaraciones del nuevo CEO de CrossFit eran las siguientes:

“CrossFit es una comunidad global, diversa y dura. Cada persona de nuestra comunidad comparte un vínculo común. Todos nos dedicamos a un enfoque visionario y transformador de la salud y el bienestar físico. Nuestras pasiones individuales han forjado una comunidad duradera.

Sin embargo, nuestra comunidad está herida. Nuestro lazo común reúne a millones de personas con diferentes opiniones, puntos de vista y experiencias. La fricción es inevitable. El terreno común, el respeto mutuo y el compañerismo también deben ser inevitables. Es un honor para mí asumir el papel de CEO de CrossFit, Inc. Espero hacer lo correcto por los afiliados, entrenadores, atletas y otros miembros de la comunidad de CrossFit en todo el mundo y nunca perder de vista la misión que Greg estableció para todos nosotros”.

Con 15.000 boxes afiliados, que pagan una cuota de 3.000 dólares anuales, CrossFit factura royalties de venta de equipaciones por 45 millones de dólares. Castro, de 42 años, de padres mexicanos, es, además, el director de los CrossFit Games, la gran competición de este deporte. Como marine -vocación que surgió de la película La Roca- estuvo en Afganistán en la Guerra del Golfo, donde entró en contacto con el conocimiento del CrossFit.

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