Ejercicios para mejorar la técnica en natación

Mejorar la técnica de natación es clave para que nuestro rendimiento en este deporte aumente cada vez más. Para conseguirlo, hoy JuanP Vázquez nos recomienda algunos ejercicios que nos pueden facilitar llevar a cabo nuestro entrenamiento de manera más eficiente.

Os recomendamos encarecidamente ver el vídeo de la cabecera, que también tenéis en nuestro canal de youtube, porque lo explica de manera muy gráfica y útil.

¿Por qué hay que tratar de mejorar la técnica de natación?

La mejora de nuestra capacidad para nadar más rápida viene limitada por la hidrodinámica, la resistencia que ofrezcamos al agua, y la capacidad para «agarrar» más agua en cada brazada.

El último de los puntos se logra con entrenamiento de volumen y con entrenamiento de fuerza, pero llega un momento en que no ofrece más rendimiento.

Sin embargo, trabajar en nuestra técnica ofrecerá resultados muy rápido en lo que concierne a reducir nuestra resistencia al agua al avanzar y mejorar la hidrodinámica. Además, con muy poco esfuerzo: únicamente el que supone cambiar pequeños gestos a la hora de realizar cada una de las cuatro fases de la brazada.

El nadador en el entorno acuático

La natación suele ser una de las partes más difíciles de entrenar porque la mayoría de los deportistas comienza entrenando con preparadores online. Para tener claro cómo funciona el deportista dentro del agua hay que tener claras dos cuestiones fundamentales:

  • Ir siempre en la posición más horizontal posible, evitando que los pies se caigan: esto se obtiene con una buena batida para elevarlos hacia arriba, ya que si no corremos el riesgo de que nuestra hidrodinámica sea muy mala al estar chocando contra mucha agua.
  • Nadar en línea recta: Aunque lo normal es que vayas serpenteando un poco, ya que normalmente no se realizan totalmente simétricas las bajadas con los dos brazos para corregir la posición, pero lo ideal es nadar lo más recto posible.

Para mejorar estas dos cuestiones es fundamental trabajar el tren superior y el inferior por separado, para luego entrenar ambos conjuntamente para mejorar la coordinación.

Hay que tener en cuenta que esto va a requerir mucho trabajo y tiempo, pero se termina consiguiendo.

Ahora, os vamos a recomendar una serie de ejercicios para mejorar la técnica y lo que se consigue con cada uno de ellos.

Natación con puño cerrado

Se intenta conseguir que la brazada dentro del agua sea lo más perfecta posible. Con este ejercicio se fortalece la parte del antebrazo ya que la mayor fuerza se va a realizar con esta parte, intentando que el codo se quede alto.

Aquí tenéis un vídeo específico con cómo llevar a cabo esta técnica:

Trabajo de punto muerto

En el punto muerto se deja una mano delante y la otra hace la brazada. Se puede realizar solo con una mano o alternando las dos. Hay que tener cuidado porque la mano que se queda arriba normalmente lo hace apoyada sobre el agua y estará en una posición demasiado elevada para lo que se quiere conseguir.

Lo ideal cuando se nada croll normalmente es que la mano vaya siempre buscando el fondo, por lo que es contrario a lo que luego queremos hacer.

Entonces, ¿para qué sirve?: para controlar el rolido, pero no es adecuado si se va a nadar recto.

Otro vídeo en el que os explicamos cómo llevar a cabo esta técnica:

Tocar con el dedo todo el costado y pasar por debajo de la axila

Se pretende que nuestro rolido sea perfecto y que el codo se eleve lo máximo posible, ya que al hacer esto cuando se realiza la brazada te obligas a ponerte lo más perpendicular posible. El objetivo es realizar un buen rolido llevando el codo lo más alto posible. 

Si no se lleva la mano cerca del cuerpo, esta se puede abrir y el rolido no será igual de bueno. El ejercicio es muy útil si se realiza bien y los hombros se consiguen mover con un giro completo.

Aquí tenéis explicado cómo hacerlo (ya os hemos puesto el momento concreto, para que no lo tengáis que buscar):

Las remadas

Se realizan colocando los brazos un poco más elevados desde los noventa grados e ir de lado a lado abriendo y cerrando, con las palmas rectas y los brazos perpendiculares al suelo. Cómo es posible que se avance muy lento, se puede realizar con un pull entre las piernas y solo hacer el gesto de los brazos.

Lo que se realizan son pequeños ochos con los que te vas desplazando poco a poco. Los beneficios de este ejercicio son que mantiene el codo alto, se fortalece todo el antebrazo con la mano y vas a notar la sensación de cómo estás tocando el agua.

Además, hay distintas variaciones como realizar el ejercicio solo en la parte delantera o en la parte inferior o final de la remada. 

Respiraciones bilaterales

Hay muchos nadadores que sí que lo hacen, respirando una brazada de un lado y la siguiente al otro lado. Sin embargo, la mayoría respira siempre al mismo lado.

Es bueno realizarlo al sitio contrario para ver cómo funciona la mano que normalmente no ves y qué fallos estás cometiendo. 

Trabajos con elementos

Si quieres mejorar tu técnica de natación, asume que tendrás que ir a la piscina cargado con una buena mochilla llena de material: la tuba vertical, el pull, la tabla o las palas se van a convertir en tus amigos inseparables.

Estás últimas, las palas, tienen infinidad de tipos: como las grandes, que hacen mucha resistencia, o las antipalas que no te dejan agarrarte bien.

Con las palas se busca un trabajo específico de fuerza y son adecuadas porque se entrena este objetivo en el agua. Hay que tener cuidado porque si el ejercicio se realiza mal, las posibilidades de que se carguen los brazos aumentan.

Son recomendables sobre todo para series rápidas o bloques concretos donde tengais solo la atención puesta en los brazos. Para lograr esto, te puedes colocar un pull cada vez que realices este trabajo.

En su momento JuanP contó cuáles son los materiales que acostumbra a llevar en su mochila de la piscina:

Las manos

La última de las recomendaciones para mejorar la técnica de natación, aunque no por ello menos importante: cómo entran los dedos en la fase de agarre, y cómo se mantienen hasta el recobro.

Lo recomendable es que la mano vaya entreabierta, porque si vas apretando la mano para mantenerla totalmente alineada se genera una fuerza que conlleva un gasto energético que no va a mejorar nada.

En cuanto al dedo gordo, lo ideal sería que fuese pegado al resto de la mano. Sin embargo, hay estudios que han comprobado que si va separado de la mano puede ayudar un poco a mejorar la estabilidad

Fuente