El Centro Acuático de Tokio 2020 ya está terminado

Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 están ya tan cerca como en el aire, con la ceremonia de apertura prevista para dentro de menos de 140 días.

En medio de las especulaciones de que la mayor competición deportiva internacional podría ser pospuesta o incluso cancelada debido a la situación mundial del coronavirus (COVID-19), los organizadores continúan siendo optimistas sobre la decisión final de celebrarlos.

La construcción de todas las nuevas sedes permanentes para los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio 2020 ya están terminadas, y el Centro Acuático de Tokio terminó de construirse en febrero.

Situado en el Parque Marino de Tatsumi en el Distrito de Koto, el Centro Acuático ocupa una superficie de 65.000 metros cuadrados y puede acomodar unos 15.000 asientos de espectadores.

Un total de 43 instalaciones- ocho nuevas instalaciones permanentes, 25 ya existentes y 10 temporales – se utilizarán en los Juegos de Tokio 2020. Con la finalización de todas las nuevas sedes permanentes, la planificación inicial sigue progresando conforme a lo previsto.

La fecha de la ceremonia oficial de corte de cinta está programada para el domingo 22 de marzo. La capitana del equipo olímpico de natación japonés, Daiya Seto, formará parte de la ceremonia. Estará acompañada por el 5 veces buceador olímpico Ken Terauchi y la nadadora Noriko Inui.

La natación en Japón en 2020, que sirve como competición de clasificación para las Olimpiadas, está todavía programada a día de hoy del 1 al 8 de abril. La Federación Japonesa de Natación aún está considerando cerrar la competición a los espectadores debido a que el COVID-19 afecta fundamentalmente a las naciones asiáticas. En Japón específicamente, se han reportado 381 casos que resultaron en 6 muertes.

Más de 470 millones de euros

No han escatimado los japoneses a la hora de construir un centro acuático de lo más moderno en el mundo. Gracias a una pared modulable, sus piscina principal de 50 metros puede convertirse en dos de 25 metros cada una. La profundidad de las piscinas también podrá ajustarse. Para conseguir esta tecnología tan moderna se han necesitado muchos millones de yenes, un total aproximado de 56.700 para ser exactos, más de 470 millones de euros. Tokio espera rentabilizar a largo plazo esta importante inversión organizando diferentes pruebas acuáticas una vez acabados los Juegos Olímpicos.

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