El corredor de montaña Ryan Sandes completa 100 millas (160 kms) en su casa

Cada día nos sorprenden menos los retos y desafíos que triatletas y corredores de primera fila mundial se ponen a sí mismos como ejemplo para seguir luchando para que esto acabe cuanto antes. La vida nos ha cambiado de un día para otro y no estábamos preparados para ello. La única solución posible para no dejarse atrapar por la situación es reinventarse o darse por vencido. Y como tirar la toalla no es una opción, hoy os contamos otro caso curioso de Ryan Sandes.

El sudafricano Ryan Sandes empezó a correr a la 1:15 am del jueves 16 de abril dando vueltas alrededor de su casa en Ciudad del Cabo y no paró hasta que su reloj marcó la friolera cifra de 160 millas, o lo que es lo mismo, 160,934 kilómetros. Únicamente se paró para tomar avituallamiento en la mesa de su comedor y para cambiarse de ropa durante el desafío.

26 horas y 27 minutos sin parar

Sandes completó el circuito en la madrugada del 17 de abril tras estar corriendo dando vueltas a su casa durante 26 horas y 27 minutos. El circuito en el que Sandes completó la ruta tenía unos 110 metros de largo e incluía un tramo de escaleras, lo que significa que en las 100 millas que cubrió consiguió un desnivel global positivo de 4.500 metros, equivalente a la mitad de la altura del Everest.

“Fue mucho más duro de lo que esperaba”, dijo un Sandes visiblemente exhausto en un vídeo que grabó su mujer, Vanessa, con el móvil, después de completar el desafío de las 100 millas al que denominó #HomeRun. “Estoy bastante contento de que haya terminado”, dijo.

Foto: Red Bull // Vanessa Sandes

El reto de Ryan Sandes en números

  • 100 millas (160,9 km) de distancia recorrida en total.
  • Alrededor de 1.455 vueltas de 110 metros de longitud de su casa.
  • Aproximadamente 4.500 m. de desnivel positivo.
  • Un tiempo final de 26 horas, 27 minutos.

Un desafío mental más que físico

“Lo que realmente me intrigó de este desafío fue la parte mental – ¿Podría uno superar tanto aburrimiento?” dijo Sandes, refiriéndose a algo que el legendario trail runner, Scott Jurek, ganador de la mítica Western States 100-Mile Endurance Run (WSER) durante siete veces consecutivas, dijo hace unos años. “Habló de cómo el último desafío fue correr alrededor de una pista durante 24 horas debido al aburrimiento – la fatiga mental”.

Los únicos espectadores de Sandes durante las 100 millas fueron su mujer, Vanessa, y su hijo Max. Vanessa se ocupó de que el puesto de avituallamiento estuviera siempre preparado en la mesa del comedor con agua y bebida energética, barritas y demás productos de alimentación. “Era agradable tener tantas opciones para elegir”, dijo Sandes, que estaba tentado de detenerse y sentarse para descansar, pero sabía que eso podría retrasarle, así que en lugar de pararse, simplemente las cogía y corrió las vueltas con ellas en la mano.

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