El ganador que se perdió la premiación por ir a trabajar

Lejos de la soberbia, la imagen que brinda Mauricio Olivera está ligada a la humildad. Es una persona tranquila y muy amena. Ganador de cuatro ediciones de la carrera Hi-Race Sierras Bayas, también se quedó con varias etapas de Héroes – Raid de Aventuras y en Tandil Adventure.

Con una gran performance en el trail y el cross, es un corredor que tiene el overol puesto las 24 horas, y el mejor reflejo de ello es en la última edición de Sierras Bayas.

El atleta de Hinojo ganó la competencia, pero tras cruzar la meta y tomarse un par de minutos para festejar, se despidió de todos. Al principio, nadie entendía bien lo que sucedía y pensaron que tendría algún problema personal.

Incluso, los organizadores Fede Mouillerón y Ariel Islas lo quisieron frenar para que se quedara, pero Mauricio puso su mejor sonrisa y les dijo: “Lo importante era venir y correr. Ahora me tengo que ir volando…me esperan para trabajar”.

Lo cierto es que el ganador de la distancia de 25 kilómetros trabaja en la fábrica de porcelanatos Cerro Negro, en la localidad de Olavarría, y si bien debía quedarse a recibir un trofeo y obsequios, tuvo que irse porque “antes que nada está la responsabilidad y el trabajo”.

Así fue como se ausentó ante el aplauso y respeto de todos los presentes. Antes de retirarse, junto con Fernanda Martínez (la ganadora entre las damas), posó para la foto, así la imagen del podio no quedaba vacía.

De esta manera, “todos quedaron felices” y el humilde corredor pudo llegar a horario a la fábrica para marcar tarjeta y empezar a trabajar con puntualidad.

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