Eliud Kipchoge rompe los límites humanos y baja de las 2 horas en maratón: 1:59:40

Con puntualidad absoluta y con una perfecta organización se daba la salida al INEOS 1:59 Challenge a las 8:15 en las calles de Viena, 9 grados centígrados de temperatura y cielo nublado, condiciones ideales para el primer corredores que quería desafiar la historia del atletismo hoy, 12 de octubre. Tal y como hemos estado viendo las últimas semanas, sabíamos que nada quedaba en manos del azar en este segundo intento del keninao de bajar de las 2 horas.

Un apoyo incondicional también el que tenía hoy Kipchoge en Viena y es que ha contado con el apoyo por primera vez de su familia, su esposa Grace, y sus hijos, Lynne, Griffin y Gordon se han trasladado a la capital austriaca para verle correr.

Bernard Lagat hacía de capitán en el primer equipo de 7 liebres que discurrían por el parque Prater como si una escuadra de aviones en formación se tratara. Yun Eliud Kipchoge que se mantenía bien resguardado por los cinco corredores que llevaba delante y otros dos que cerraban la formación. Primer relevo de Lagat a Eric Kiptanui, una verdadera demostración de cómo se hacen bien las cosas. Los parciales por el kilómero 3 (2:52), 4 (2:50), 5 (2:50) y 6 (2:52) mantenían a Kipchoge en el ritmo para conseguir el reto.

Foto: INEOS1:59Challenge

En el tercer relevo capitaneado por Brett Robinson hacen su entrada los hermanos Ingebrigtsen, Filip, Henrik y Jakob, que a sus 19 años ha sido la liebre más joven de todo el INEOS 1:59 Challenge. Se pasa el kilómetro 7 en 2:48; el 8 en 2:50; el 9 en 2:50 y el kilómetro 10 en 2:48. Un ritmo  que supone correr a 21, 27 km/h, una velocidad que muchos de nosotros que hacemos ciclismo sabemos que no es apta para ningún humano que no sea Eliud Kipchoge.

El suizo que entrena entre kenianos, Julien Wanders pasa a liderar el cuarto relevo por el parque de Prater con parciales que siguen clavando los ritmos para conseguir el sueño, kilómetro 11 en 2:52; kilómetro 12 en 2:48; kilómetro 13 en 2:52, km y los tres siguientes kilómetros, 14, 15 y 16 en 2:50.

Quinto relevo de liebres la pasar la barrera de los 18 kilómetros y los 51 minutos con Matt Centrowitz de capitán de escuadra. Relevos perfectos durante todo el recorrido que han permitido a Eliud Kipchoge concentrarse solo en seguir el ritmo que sus liebres le marcaban. Con Centrowitz como capitán se pasa por el km 18 en 2:50; kilómetro 19 en 2:48; kilómetro 20 en 2:52; kilómetro 21 en 2:48 y 22 en 2:52. Todo bajo control y con 9 segundos bajo el objetivo.

Sexto relevo con la entrada de nuevo de Eric Kiptanui capitaneando la formación y con Chelimo y Filip Ingebrigtsen repitiendo ya relevo, pero no con la misma composición que en el anterior grupo. Se pasa el kilómetro 23 en 2:50; el 24 y el 25 también en 2:50 y el cielo empieza a amenazar algo de lluvia en Viena, el único fenómeno no controlable por el impresionante equipo de organización del INEOS 1:59 Challenge.

Foto: Instagram // INEOS1:59Challenge

Séptimo relevo en el que vuelve a salir el más joven de los Ingebrigtsen y el paso por el arco de meta repleto de gente animando a su ídolo, Eliud Kipchoge, que hoy quería hacer historia y demostrar al mundo que no hay límites para el ser humano. Un relevo capitaneado otra vez por Brett Robinson. Con precisión prusiana se pasa por los kilómetros del 24 al 28 con un parcial de 2:50 y 10 segundos por debajo de ese 2:59:50 soñado. Kilómetro 29 en 2:48 y kilómetro 30 en 2:52 según marca la organización a las liebres en carrera.

Durante toda la carrera se han sucedido kilómetros de 2:50 con algunos de 2:52 que correspondían al paso por rotonda, de ahí que al siguiente kilómetro se recuperaran esos 2 segundos bajando a 2:48. (Kilómetros 29 en 2:48, 30 en 2:52, 31 en 2:48y 32 en 2:52).

Octavo relevo capitaneado de nuevo por Eric Kiptanui para completar una nueva alineación de liebres que más bien nos recuerdan a la alineación de cualquier equipo de fútbol más que de atletismo. Un rostro sereno, seguro y hasta con alguna sonrisa hacía parecer que el reto iba a llegar a buen puerto. Bernard Lagat retomaba la capitanía del último relevo para llevar a Eliud Kipchoge vitoreado por todos los espectadores que se habían dado cita hoy en el parque Prater de Viena. Kilómetros 33 a 37 a 2:50 clavados. Una última formación que iba a escoltar a Eliud a hacer historia y contando con 10 segundos de colchón para el 1:59:50. Sonrisas de complicidad y de tener el reto al alcance a pocos kilómetros de meta, pero rodeado y escoltado de algunos de sus mejores amigos. Y Kipchoge ha contado con las mejores liebres del mundo que se han dado relevos para poder llevar a Kipchoge a hacer historia.

Eliud Kipchoge, el «filósofo», a punto de cumplir los 35 años el próximo 5 de noviembre, que ha estado los últimos 5 meses dedicado a entrenar este reto, se iba acercando a la meta con una sonrisa de felicidad y de recompensa. Miles de persona distribuidos por todo el parque Prater y una meta que más parecía el final de una etapa del Tour de Francia que un maratón al uso.

Un kilómetro para demostrar que las barreras humanas no tienen límite, liebres mirándose entre todos para decidir cuándo apartarse y dejar al mejor corredor del mundo entrar en meta. Kipchoge corriendo en solitario con todas las liebres aplaudiendo por detrás y con un final demoledor que acaba entrando en meta en 1:59:40, con el último kilómetro a 2:40. Para nosotros es Dios, no hay palabras para expresar lo que hoy nos ha hecho sentir a todos. Gracias Kipchoge por ser como eres y demostrar al mundo con tu humildad lo que se puede conseguir.

Las zapatillas de Kipchoge, Nike Alphafly

Por supuesto, nada se ha dejado al azar durante la preparación de Kipchoge, y eso ha incluido también todo lo referente a nutrición y equipamiento. Una de las grandes preguntas y miradas estaban encaminadas a descubrir qué zapatillas calzaría hoy, unas Nike especiales, las Nike Alphafly con las que supuestamente se ahorra un esfuerzo del 4%. Se le vio entrenar varias veces con ellas durante las últimas semanas y no parecían ser la ser Nike Zoom Vaporfly NEXT%. Y hoy por fin se ha desvelado el modelo.

 

Nike Alphafly

 

El límite humano de bajar de las 2 horas ya se ha demostrado que no era sencillo, por eso es necesario algo de «ayuda complementaria», como puede ser la tecnología y todo el I+D que hay detrás de actual tecnología deportiva.

Y ahora, ¿qué?

Pues ahora, aunque muchas personas dirán que las condiciones en las que ha corrido hoy Eliud Kipchoge no son las habituales en un maratón de la IAAF, lo cierto es que hoy Kipchoge ha demostrado al mundo que se puede bajar de las 2 horas y que es un límite más bien mental que físico.

Al igual que hizo hace unos años Roger Bannister en 1954 demostrando al mundo entero que bajar de la barrera mental y física de los 4 minutos en la milla sin riesgo de muerte era posible, abrió la mente a muchos atletas en el mundo. Ojalá la demostración de confianza que nos ha dado hoy Eliud Kipchoge en Viena sirva para que otros muchos lo intenten en los próximos meses.

¡¡¡Y qué maratón nos espera en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 con un Bekele que acaba de rozar el récord del mundo en Berlín!!!

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