Entrenamiento con Calor y Altas Temperaturas

El calor y las altas temperaturas ya sabemos que no son muy amigas del deporte, sobre todo cuando hablamos de rendimiento. La mayor parte de las veces pensamos que si entrenamos con calor no rendiremos tanto por culpa de la deshidratación, pero otro gran problema es que al tener que termorregular tanto el cuerpo destina parte de la sangre a la piel, con lo cual perdemos oxígeno en los músculos y esto hace que aumente la frecuencia cardíaca.

Si eres de los que entrena con pulsómetro podrás observar como en verano los picos de frecuencia cardíaca se elevan un poco a causa de esa redistribución sanguínea, por lo que parte de nuestro rendimiento se estará quedando por el camino. Está demostrado que por bien que nos hidratemos la temperatura central sube y el ceder parte de la sangre a la piel nuestros músculos lo van a notar.

Todavía quedan días de mucho calor y la única solución es evitar las horas de máximas temperaturas. A partir de las nueve de la noche el descenso de las temperaturas ya es más acusado y se puede entrenar mejor, por lo que si estás buscando hacer entrenamientos de calidad y mucha intensidad aprovecha las horas más frescas para que tus músculos no se resientan tanto y tu frecuencia cardíaca no se suba por las paredes.

Sigue entrenando pero sigue estos consejos para evitar cualquier mal imprevisto…

1) USA LA ROPA IDÓNEA
Llevar ropa ligera, de colores suaves, de tejidos transpirables. También es importante llevar algún tipo de crema con un factor de protección solar superior a 30.

2) NO A LA CAFEÍNA, ALCOHOL, ETC…
La cafeína, el alcohol, los antiestamínicos y los antidepresivos pueden tener un efecto deshidratante. El hecho de ingerirlos antes de una carrera puede hacerte ir al baño, agravando el riesgo de deshidratación. Los antinflamatorios afectan la función renal, por lo que se debería evitar su ingestión antes de una carrera larga con calor.

3) BEBE ANTES Y DURANTE LA CARRERA
Llena tus reservas de líquidos con medio litro de bebida isotónica una hora antes de correr. Durante la carrera, bebe entre 250 cc y 350 cc de bebida isotónica cada 20 minutos. Es mejor beber bebidas isotónicas que agua porque contienen glucosa y sodio que incrementan el índice de absorción de agua, reemplazan los electrolitos que se pierden con el sudor y tienen buen sabor, lo que te anima a beber más.

4) ADAPTA TUS ENTRENAMIENTOS
No corras carreras largas o de alta intensidad durante las horas de más calor. Y si es al mediodía cuando llevas a cabo tu entrenamiento, elige alguna ruta en sombra. Es importante ajustar el ritmo de zancada cuando el día es caluroso. Es mejor empezar a correr unos segundos más despacio que tu ritmo habitual. De esta forma, si aún te encuentras bien a mitad del camino, podrás acelerar de forma gradual.

5) REHIDRÁTATE ADECUADAMENTE
Rehidrátate con medio litro de bebida isotónica por cada medio kilo de peso que pierdas durante el ejercicio. Dado que el índice de sudor varía enormemente, puedes hacerte una idea del mismo pesándote desnudo antes y después de un par de carreras. Si, por ejemplo, pierdes medio kilo durante una carrera de 40 minutos, significa que eliminaste por el sudor una cantidad de aproximadamente medio litro.

 

 

Fuente: Vitonica.com / Runners.es

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