Gustavo Rodríguez se queda a 116 segundos de conseguir el slot para Kona

Hace apenas dos meses Gustavo Rodríguez no contaba con participar en IRONMAN Brasil. Con la cabeza puesta en Sudáfrica, donde se encontró un amplísimo elenco de grandes triatletas, sus opciones para clasificar para Kona pasaban por Lanzarote o Vitoria. Y entonces Florianapolis, con un startlist relativamente accesible, se cruzó en su camino.

El pasado 22 de abril planteaba, a través de Instagram, una cuestión a sus más de 35.000 seguidores: «¿Apuntamos a IRONMAN Vitoria con parada previa en Triatlón de Pamplona y Zarautz como preparación, o vamos directamente a por otra intentona en IRONMAN Florianapolis?»

Finalmente la prueba brasileña era la opción escogida y ayer, a las once y cuarto de la mañana hora española, el vigente Campeón de España de duatlón de larga distancia tomaba la salida en Playa Jurerê Internacional junto a Andy Potts, Igor Amorelli, Thiago Vinyal y el resto de favoritos para la victoria final. En el horizonte, uno de los tres slots que IRONMAN concedía en la prueba masculina.

«Finalmente no se consiguió el slot por un puesto«, escribía Tavo al terminar la prueba, «pero pese a ello en mi cabeza al pasar esa línea de meta en cuarta posición solo había sitio para un sentimiento: ¡el de agradecimiento!«.

La carrera soñada

Prácticamente le salía una carrera perfecta: tras una muy buena natación, saliendo a apenas cinco minutos de cabeza, y a un ritmo de 1’19», tocaba remontar en su segmento preferido, el de la bicicleta. Tocaba remontar y tocaba hacerlo con cabeza. Sabedor de lo ocurrido en IRONMAN Sudáfrica, donde le tocó pedalear en solitario gran parte de la carrera, en esta ocasión logró enganchar al segundo grupo cuando se llevaban dos horas de segmento, lo que hizo que no tuviese que gastar tantas fuerzas sin referencias.

A la T2 llegaba en una posición ideal: cuarto a doce minutos de Andy Potts, líder destacado, pero a solo ocho del tercer puesto, que daba acceso directo al Campeonato del Mundo de IRONMAN. Ante él 42 kilómetros por la costa brasileña para tratar de mitigar la diferencia, teniendo en cuenta quiénes eran los rivales a batir: William Clarke, compañero de Pablo Dapena en BMC Vifit, e Igor Amorelli. Por detrás de él, Frank Silvestrin.

De los cinco de cabeza, Silvestrin era el más rápido, corriendo por debajo de 4′ el kilómetro, y después Tavo. Poco a poco se iban acercando a la tercera plaza. El brasileño le adelantó pasada la media maratón, y ambos superaban a un Amorelli más lento y que finalmente abandonaba en el treinta.

Hasta meta ya no cambiaría nada, con Andy Potts logrando su primera victoria desde que en 2016 se hiciese con IRONMAN Canadá, William Clarke logrando su tercer pase para Kona y un sorprendente Frank Silvestrin haciéndose con el tercer puesto.

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