Las estrategias para correr largas distancias

El entrenar para una carrera de gran kilometraje no es tarea sencilla para nadie. Se requiere de una mente fuerte, que esté preparada para correr en más de una oportunidad en entrenamientos de más de una hora, y en ocasiones, llegando a dos o tres.

Preparar un 21k o un maratón no es algo que sea “pan comido”, por lo que como en todo entrenamiento, muchas veces se presentan obstáculos físicos y mentales que pueden llegar a detenerte.

Por este motivo, en Más Aire te brindamos una serie de trucos para que puedas encarar la preparación sin sufrir y abandonar el entrenamiento que te brinda tu entrenador:

1) Si empiezas a sentirte cansado, lo mejor es disminuir tu velocidad y toma descansos caminando más seguido. Por ejemplo, si corrías 3 minutos y caminabas 30 segundos, empieza a cambiar, con la estrategia de correr un minuto y caminar un minuto. Y si pensas superar la hora de entrenamiento, consumí 100 calorías cada 30 minutos para lograr mantener tus niveles de energía.

2) Si en medio del entrenamiento prolongado te invade el aburrimiento, lo mejor es mantenerse enganchado con el entrenamiento corriendo con otras personas, escuchando música o haciendo juegos mentales. Concéntrate en enfocarte en un ritmo regular contando tus pasos cada una determinada cantidad de minutos para asegurarte que mantenes la misma velocidad.

3) En el momento en que uno comienza a dudar del entrenamiento, se debe controlar el pensamiento, dado que es muy frecuente que cuando uno comienza a correr nuevas distancias aparezca la ansiedad. Lo mejor es mantener una mente positiva, diciéndote que podes hacerlo y solo concéntrate en tu próxima meta, que puede ser consumir un gel o detenerte a caminar un minuto.

4) Si uno se pierde en medio de un entrenamiento por una desconcentración, hay diferentes alternativas para volver al camino. Si tomaste una curva equivocada que te aleja de tu objetivo y aumenta la distancia total, no te frustres y resetea tu cuerpo con un poco de caminata para no sobrecargarte.

5) Cuando comienzan a aparecer el hambre, sed, el frío o calor, debes tener en cuenta que una preparación básica antes de salir va a ayudarte con esto. Usa un cinturón de hidratación y traza una ruta que te permite rellenar las botellas en puntos conocidos. Lleva también geles o barras energéticas en tu cinturón. Si la temperatura va a caer, ata a tu cintura una remera de manga larga. Si en cambio va a subir, lleva agua suficiente para mojar tu cabeza cada 15 minutos

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