Operación Aderlass: el último escándalo del dopaje salpica de lleno al triatlón

El triatlón es un deporte que, afortunadamente, se ha librado de la lacra del dopaje a lo largo de sus más de cuarenta años de existencia. Salvo puntuales casos -alguno español, por desgracia-, no hemos tenido que vivir las imágenes de vergüenza y frustración a las que tan acostumbrados nos tienen el ciclismo, la halterofilia o el atletismo.

Curiosamente, en el último informe del Movimiento para un Ciclismo Fiable (MPCC), el de las dos ruedas ocupaba el puesto décimotercero en el listado de deportes con más casos de dopaje, pero sin duda alguna es el que más atención acapara, por su exposición mediática.

Nueva operación contra el dopaje en marcha

La ultima operación internacional, y que continua abierta en estos momentos, es la Operación Aderlass, abierta por las autoridades alemanas y austriacas a instancias del fiscal alemán Kai Gräber. Con subtramas que llegan incluso al maratón de Honolulu, volvió hace unas semanas a ensombrecer la honorabilidad de un deporte, el ciclismo, capaz de ponernos de pie delante del sofá y emocionarnos como hace un cuarto de siglo.

La Operación Aderlass -operación Sangrado en castellano- vió la luz en febrero de este año, cuando Johannes Dürr, esquiador de fondo, admitió haber recibido transfusiones de sangre tratada. A partir de ahí la conexión con el ciclismo fue muy rápida, salpicando a Alessandro Petacchi -ciclista ya retirado y que hasta hace unos días actuaba de comentarista para la RAI-, Kristijan KorenBorut Božič, ciclista y mánager, respectivamente, del Bahrain Merida.

La figura sobre la que pivotaria toda la trama sería la del médico Mark Schmidt, responsable de las supuestas transfusiones de sangre a deportistas de distintas disciplinas.

Milan Erzen, en el punto de mira

La investigación se intensificó este pasado miércoles, cuando se hizo público que Milan Erzen, director general del Bahrain Merida estaría involucrado en la compra de una centrifugadora de sangre en Mexico. Según el periódico francés Le Monde, Erzen -descubridor de Primoç Rogliç– habría utilizado un intermediario croata para hacerse con una máquina cuya finalidad es oxigenar la sangre de los deportistas, sangre que se transfunde por vía intravenosa antes de la competición.

La de Erzen es una figura clave en triatlón tanto en su Eslovenia natal como en Bahrain, donde se trasladó en 2013 para ayudar en el programa de entrenamiento del Jeque Nasser bin Hamad al Khalifa, fundador del Bahrain Endurance 13. Como apunta El País, llegaba al equipo de trabajo del príncipe para sustituir a Alberto Beltrán, médico colombiano detenido en 2012 en el aeropuerto de Barajas con productos dopantes en su maleta.

Muy vinculados, desde 2015, Erzen actúa como instructor de ciclismo del Príncipe Nasser, y en 2017 fue uno de los principales impulsores del Bahrain Merida, equipo ciclista que tienen en Vincenzo Nibali como estrella y que cuenta con hasta seis eslovenos en sus filas. No son los únicos compatriotas relacionados con Bahrain. David Plese, cuyo mayor éxito como triatleta fue hacerse con el triunfo en IRONMAN Barcelona 2015, forma parte de Bahrain Endurance 13 donde comparte colores con figuras claves de nuestro deporte como Jan Frodeno, Javier Gómez Noya o Alistair Brownlee.

Según apunta Triathlete, Erzen tendría también el puesto de director de carrera en IRONMAN 70.3 Eslovenia. Tal como se lee en el artículo del portal norteamericano, un portavoz de IRONMAN habría especificado que «Erzen no es el director de carrera del evento, y nunca ha servido en este puesto«, afirmando que «estaba en el estreno y fue citado inicialmente como director de carrera al anunciarse la prueba, pero en última instancia nunca actuó en ese puesto«.

El Príncipe Nasser, apasionado del triatlón

En 2018 el Príncipe Nasser logró cruzar la meta del Campeonato del Mundo de IRONMAN con un tiempo de 9:19:09, logrando la posición 57 de su grupo de edad, 30-34. Venía de lograr la clasificación, no sin polémica, en IRONMAN Texas, tras varios años de trabajo y esfuerzo, desde que en 2013 debutase en la distancia en Florida.

Por el camino, un fuerte apoyo al triatlón, no solo con la creación de Bahrain Endurance, si no con la Triple Corona, el premio que concede un millón de euros al deportista capaz de ganar, en el mismo año, IRONMAN 70.3 Dubai, el Campeonato del Mundo de IRONMAN y IRONMAN 70.3 Bahrain. Por el momento solo Daniela Ryf, en 2015, ha sido capaz de lograrla. En 2017 Javier Gómez Noya se quedó a las puertas, cuando Kristian Blummenfelt –nuevo miembro del Endurance 13, contra todo pronóstico, debutó con victoria en Bahrain.

Eslovenia, bajo sospecha

No solo es Erzen. Según Le Monde, hasta ocho de los diecinueve ciclistas eslovenos que han competido profesionalmente en la última década han sido suspendidos por dopaje. Mientras Alemania y Austria tienen leyes estrictas contra el dopaje -de las que nació la Operación Aderlass-, Eslovenia y Croacia son más laxas, siendo consideradas un refugio seguro para el dopaje: el tráfico de productos es ilegal, pero no así las transfusiones sanguineas.

«Desafortunadamente, hemos tenido muchos casos positivos«, afirmó a Le Monde Janko Dvorsak, presidente de la agencia antidopaje eslovena. «Sin duda es por la cercanía a Italia, a donde se dirigen muchos ciclistas. No es el país de donde vienes lo que cuenta, sino el equipo al que pasas«.

Fuente

X