Paul Perry, 75 años, 12:18 en 3.000 metros

Los corredores veteranos, incluso septuagenarios, siguen escribiendo su propia leyenda a diario. El último en hacerlo ha sido Paul Perry, un corredor de 75 años estadounidense de Orland Park, Illinois, que acaba de establecer el nuevo récord americano en su grupo de edad de los 3.000 metros indoor en NYRR Night at the Races at the Armory  de Nueva York a principios de este mes de enero.

El objetivo a batir para hacerse con el récord americano en el grupo de edad de 75 a 79 años en los 3.000 metros era superar el tiempo de 12:29.32 conseguido por Doug Goodhue en marzo de 2019. El pasado 9 de enero, Perry destrozó el tiempo de Goodhue corriendo en 12:18.49, a 4’06/km y rebajando el anterior récord en 11 segundos. En 2016, Perry estableció el récord americano indoor 70-74 de 800m en 2:32.37.

Corredor desde la universidad

Perry empezó a correr de niño, y compitió en la Universidad de Georgetown, donde llegó a correr en 4:08 la milla en su último año como estudiante. Una vez acababa la carrera, sabía que no iba a llegar a clasificarse para las Olimpiadas, así que dejó el atletismo, se centró en el Derecho y se convirtió en fiscal en Chicago.

Cuando Perry tenía 45 años, un amigo le habló durante una fiesta sobre las competiciones en categoría máster, de las que Perry no sabía ni que existían. Fue aquel día cuando decidió volver a correr.

A los 54 años, y en medio de uno de sus casos de asesinato más graves, el de un sicario, Perry corrió una milla en 4:48, un récord mundial de su categoría en ese momento. Había perdido solo 40 segundos en 33 años.

Hoy en día, Perry sigue un plan de entrenamiento poco convencional. Siempre que puede, va a una de las pistas cerca de su casa en Chicago y corre 6 x 600 metros con 200 metros de descanso entre cada una. Lo repite tantos días seguidos como sus piernas se lo permiten. Es un método que dice haber aprendido de un libro, The Perfect Mile, que detalla la lucha de Roger Bannister, John Landy y Wes Santee por bajar de los 4 minutos en la milla.

Perry a veces corre esas series de 600 durante siete u ocho días seguidos. Si sus piernas están cansadas, alterna con una carrera fácil de 8 a 11 kilómetros. Y si está realmente agotado, solo corre 3 kilómetros. En los peores días, alrededor de una vez al mes, se lo toma de descanso, pero no lo planea con antelación. “No me tomo un día libre a menos que apenas pueda caminar”, dice.

Antes de su intento de récord, Perry redujo todo su entrenamiento a la mitad durante dos semanas, dada la trascendencia de la carrera.

La temporada de indoor no ha terminado para Perry. Asumiendo que sigue estando perfecto de salud, planea volver a The Armery para ir a por el récord de la milla de Goodhue, actualmente en 6:18.03, que Goodhue también consiguió el año pasado. Con un poco de suerte, Perry se acercará al récord de la milla aire libre, que es de 5:57.2 y se mantiene desde 1992. La fecha será el próximo 5 de marzo. Hasta ese momento, tiene muchas repeticiones de 600 metros por delante.

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