Por qué hay que entrenar series cortas para correr un maratón

¿Estás preparando un maratón y no sabes cómo mejorar tu rendimiento? JuanP Vázquez te enseña en su último vídeo de nuestro canal de Youtube por qué necesitas incluir series cortas para maratón.

Las series son importantes siempre

Muchos entrenadores no tienen en cuenta las series para las preparaciones de carreras como el maratón, pero la realidad es que hay que entrenarlas para cualquier tipo de distancia, ya sea una carrera de cien kilómetros, diez o cinco.

El problema es que hay un gran número de corredores de maratón que sigue sin tener claro qué es lo que hay que hacer con las series, sobre todo en las distancias.

Las zonas de entrenamiento

Antes de pasar a la tipología de las series, vamos a comenzar a hablar de cómo responde nuestro cuerpo ante los distintos tipos de entrenamiento.

En la revista ya hemos hablado en varias ocasiones de las zonas de entrenamiento, y cómo incide cada una de ella en nuestra adaptabilidad ante el esfuerzo.

Las zonas de entrenamiento se basan en dos umbrales: aeróbico y anaeróbico. Ambos producen cambios en el cuerpo, como el aumento del pulso, de la respiración y del lactato.

Resumiendo, nuestro pulso marca una línea ascendente con dos pequeños puntos de inflexión en los que nuestro cuerpo sufre cambios. De ahí que sabiendo cuáles son esos puntos, podamos tomarlos como referencia para trabajar de manera más eficiente.

¿Qué pasa con las series cortas?

Cuando las series son muy cortas, los esfuerzos son muy altos, y estos esfuerzos altos se ponen por encima del segundo umbral (anaeróbico).

Los pulsos altos tocan zonas de potencias máximas o anaeróbicas y también zonas de consumo máximo de oxígeno. Cuando tocamos zonas, es que las estamos entrenando.

Si tocamos zonas por encima del umbral estamos entrenando esa parte del consumo máximo de oxígeno, que funciona como un techo. Esto quiere decir que si no se entrena no vamos a poder aumentar el rendimiento del resto de zonas.

Es lo que les sucede a los runners que entrenan siempre igual, con el mismo ritmo y rodaje y que preparan los maratones ritmos mantenidos.

Esto quiere decir que se entrena muchas horas a las mismas intensidades y el consumo máximo de oxígeno no aumenta.

El consumo máximo de oxígeno

Con las series cortas se entrena la zona del consumo máximo de oxígeno. Así que cuando comiences a trabajar, antes de progresar hay que aumentar ese techo ejercitando las zonas altas.

Las series muy cortas (200, 300, 400, 500…) hacen que ese techo aumente. Así, cuando se trabaje el resto de zonas tendrás mas espacio para crecer y el rendimiento puede seguir subiendo. De ahí la importancia de entrenar series cortas para preparar un maratón.

La planificación, básica a la hora de definir cuándo usar las series cortas

Todo lo explicado anteriormente, se tiene que organizar en la planificación. Así, las series cortas se pueden realizar al principio, en el medio o al final, dependiendo del tipo.

En la planificación tradicional nos encontramos con mucho volumen al principio, con cargas de trabajo bajas, y mucha intensidad al final. El objetivo es establecer una buena base aeróbica.

Sin embargo, desde hace unos años algunos entrenadores abogan por la planificación inversa, en la que hay mucha intensdiad al principio, para luego acercarse a volúmenes más altos, al ritmo de la prueba.

En ambos casos, habrá que incluir las citadas series cortas, pero de tal manera que el trabajo sea acorde al que hemos comentado de zonas: una vez entrenadas las de consumo máximo de oxígeno, pasaremos a trabajar el resto, que son igual de importantes de cara a rendir bien en maratón.

El objetivo principal es correr lo más rápido posible y para competir rápido, hay que entrenar aún más rápido.

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