Qué distancias debemos mantener cuando volvamos a correr o salir en bici

“El Gobierno no se plantea reanudar las competiciones deportivas todavía, pero salir a hacer deporte en solitario sí está sobre la mesa”, ha comentado recientemente Irene Lozano, secretaria de Estado para el Deporte, en una entrevista a la Cadena COPE. Pero, ¿cuáles serán las reglas de esa vuelta a las calles? ¿Seguirán siendo las cosas como antes? Obviamente, parece que no.

Un estudio realizado por la Universidad Católica de Leuven (Bélgica) y la Politécnica de Eindhoven (Países Bajos) demuestra empíricamente que la vuelta a la normalidad deportiva no va a ser tan sencilla, como ya imaginábamos. Quien más que menos estos días se habrá preguntando entre sus amigos y compañeros de grupeta cómo será la vuelta. ¿Con mascarilla, sin ella, cuántos metros habrá que dejar corriendo? ¿Podremos seguir ir a rueda cuando salgamos en bici?

Uno o dos metros no son suficientes

Según este estudio, la distancia de seguridad de uno o dos metros entre personas no es suficiente para evitar próximos contagios de coronavirus. Ambas universidades señalan conjuntamente que esta distancia, aplicada en algunos países como Portugal, Alemania, Bélgica, Francia o Reino Unido, donde se ha permitido practicar deporte al aire libre con una serie de limitaciones, conlleva ciertos riesgos.

Las conclusiones del estudio demuestran que las circunstancias no son iguales cuando estamos quietos o sin viento, que cuando estamos practicando deporte. Esto haría necesario extremar las precauciones en caso de que quisiésemos correr o andar en bici. Cuando alguien tose, respira, estornuda o incluso escupe, las partículas permanecen en el aire durante unos segundos, por lo que la persona que viniera inmediatamente detrás, “a rueda”, quedaría expuesta. Si bien todos conocemos los beneficios de estar en la corriente de aire del atleta que llevamos por delante para mejorar el rendimiento, ahora mismo conviene salirse fuera para evitar posibles contagios por coronavirus.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores simularon la aparición de saliva de personas en movimiento desde diferentes ángulos, en paralelo, en diagonal y por detrás.

Los resultados de las pruebas son visibles en varias animaciones. “Las personas que estornudan o tosen esparcen gotas con una fuerza mayor, pero las que respiran también dejan partículas en su estela”, afirma el profesor belga Bert Blocken, experto en física urbana, ingeniería eólica y aerodinámica deportiva. Los puntos rojos en las imágenes del vídeo representan las partículas más dañinas y que más rápido se desvanecen. “Pero cuando un atleta atraviesa esa nube, todavía puede impregnarse”, alerta Blocken. El distanciamiento social juega un papel menor cuando dos personas caminan o corren al lado en situaciones de poco viento o se colocan diagonalmente una detrás de la otra, pero no cuando siguen la misma línea o corriente de aire.

Perímetros de seguridad corriendo y en bici

Los científicos aseguran que es necesario mantener un perímetro de seguridad de unos 4-5 metros andando, 10 metros corriendo o paseando en bicicleta y de 20 para los que circulan a velocidad intensa con las dos ruedas. Además, en caso de adelantar a alguien, se precisa hacerlo por un carril diferente y a la mayor distancia posible. 

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