¿Solo se trata de correr?

Se acerca una de las fechas más importantes del calendario de carreras nacionales. La media maratón de Buenos Aires multiplica año a año sus participantes. Hoy debutantes y experimentados corredores dormirán a duras penas, buscando estrategias para controlar esas mariposas en el estómago que no dejan de moverse.

Los corredores, que se multiplican en cada nueva edición en forma masiva, dedican muchos días de esfuerzo y se preparan con entusiasmo. Esfuerzo y entusiasmo que a veces no parecen ser valoradas a la hora de inscribirse y participar de las carreras. Inscripciones cada vez más caras, requisitos poco claros (no se piden aptos médicos que POR LEY deben ser exigidos para participar), colas interminables para el retiro de kits de dudosa calidad, son algunas de las quejas que crecen día a día, en paralelo a la cantidad de participantes. Estas situaciones desagradables muchas veces empañan la agradable experiencia que deberíamos sentir al hacer lo que elegimos, lo que nos gusta y entretiene.

Es tiempo de que los responsables de las organizaciones de eventos deportivos entiendan que un corredor no es un cliente como cualquier otro. Es lógico querer maximizar las ganancias en plena expansión del mundo del running. Pero no merecemos ese trato displicente, no somos ganado.

Habrá que reflexionar si lo que consumimos cuando nos inscribimos en una carrera es un simple producto de moda, o una experiencia gratificante, que nos haga sentir valorados como deportistas, y nos brinde un hermoso momento con familiares, amigos, y rodeados de gente que comparte nuestro entusiasmo por este deporte.

Los invitamos a debatir sobre este tema, que está provocando grandes debates en las redes sociales, y contarnos:

¿Cuáles son sus experiencias con respecto a la organización de carreras?

¿ Que sugerencias aportarían para que disfrutar sea lo único que nos ocupe a la hora de correr?

X