The Great Wall Marathon, 5.164 escalones sin ascensor

Si ya te lo hemos dicho muchas veces, mejora tu rendimiento con el entrenamiento de escaleras. Claro, que una cosa es entrenar escaleras y otra muy diferente es subirse 5.164 escalones uno tras otro en The Great Wall Marathon. Esta prueba, que se disputará el próximo 18 de mayo de 2019 se lleva a cabo en el pintoresco y rural  entorno de Huangyaguan en la provincia de Tianjin, China y en la Gran Muralla China.

Fue en el año 215 a.C. cuando empezó la edificación de este icono de la arquitectura mundial, bajo el mandato del emperador Qin Shi Huangdi. Su objetivo no era otro que el defensivo contra las tribus nómadas del momento por parte del imperio. Hoy se ha convertido en patrimonio cultural de la humanidad. Calificada como una de las siete maravillas del mundo, es un icono representativo del Lejano Oriente, y ahora también el escenario de uno de los maratones más duros del planeta.

Desde su creación en 1999, el número de corredores ha ido aumentando progresivamente hasta alcanzar el máximo de 2.500 corredores que llegan a China de diferentes países del mundo. Los corredores pueden elegir entre tres distancias, según su preparación física: maratón con 5.164 escalones, medio maratón y un Fun Run (8.5km). Hasta ahora los mejores tiempos tanto en categoría masculina como en femenina, se registraron en el año 2013, donde el estadounidense Jorge Maravilla se impuso en 3:09:18 y la italiana Silvia Serafini hizo lo propio en 3:32:12.

La prueba se disputa en plena primavera, por lo que la temperatura suele ser agradable, aunque con un alto porcentaje de humedad. Los participantes se enfrentan a constantes subidas y bajadas con mucho desnivel, un total de 5.164 escalones y con una sensación de series constantes, subiendo fuerte para recuperar en la bajada.

The Great Wall Marathon

Foto: Facebook // The Great Wall Marathon

Porqué entrenar escaleras

Como triatletas que somos, entrenar las escaleras, al igual que el entrenamiento en cuestas, es un entrenamiento pliométrico cuyos beneficios transferiremos al último de los segmentos, el de carrera a pie. Además, endurecemos la zona de los glúteos, tonificamos el tren inferior y quemamos grasas.

Además mejoraremos la técnica de carrera, ya que las escaleras nos obligan a ampliar zancada si los peldaños están separados horizontalmente, o a elevar piernas si están muy juntos. En cualquier caso, beneficioso. Por último, notaremos mejoría en nuestra capacidad aeróbica y en la potencia anaeróbica, aumentando nuestra tolerancia al lactato y retrasando la aparición de la fatiga.

Desde este último punto, el de la aparición de la fatiga, sin duda es un entrenamiento magnífico para los triatletas de larga distancia. No sé si te habré convencido de las bonanzas de entrenar escaleras, que las tiene, pero otra muy diferente es subirse 5.164 escaleras sin parar.

 

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