Este domingo Peñíscola volverá a coger una fiesta del triatlón como colofón, para muchos triatletas populares, de su 2024 deportivo. Si en abril, la localidad castellonense era un lugar ideal para comenzar la temporada con Infinitri 113 Peñíscola ahora es el turno de su hermana mayor (aunque tiene menos edad que la de media distancia).
Infintri 226 Peñíscola es este mismo domingo por lo que, como es ya habitual, tenemos una conversación exclusiva con el ‘mandamás’ de Infinitri Sports (Manu García) para que nos cuente cómo está todo a poco más de un día para un perfecto fin de año deportivo.
Satisfacción con lo vivido el año pasado
Manu García se muestra satisfecho con el desarrollo del triatlón en Peñíscola, aunque reconoce que el crecimiento no ha sido tan grande como se esperaba. Esto se debe a un problema de fechas que hace coincidir con otras pruebas: «coincidimos con IRONMAN Calella-Barcelona y también tenemos el IRONCAT, que ha pasado al 19 de octubre”.
A pesar de esto, García resalta que la satisfacción general sigue siendo alta: “estamos contentos porque, por lo menos, seguimos adelante. Sobre todo, la primera edición ya salió bastante bien y la gente quedó contenta”.
El responsable de las pruebas Infinitri es consciente de que siempre hay margen para la evolución. En las encuestas realizadas a los participantes tras ese estreno de la larga distancia en Peñíscola, algunos detalles salieron a la luz, como el cansancio mental que implicaba el recorrido de la carrera a pie, con cinco vueltas: «la gente nos dijo que cinco vueltas se hacen un poco duras, y lo hemos cambiado”. Este tipo de ajustes son esenciales para que los atletas disfruten al máximo de la experiencia.
No solo ha habido cambios en el recorrido, sino que también se han hecho ajustes en aspectos logísticos como el avituallamiento: «la gente nos pedía algo más salado, por ejemplo, unas galletitas saladas. Una prueba de larga distancia con tanto dulce al final se hace pesado”. Estos pequeños detalles son los que marcan la diferencia para los participantes en un evento tan exigente.

Presencia de triatletas de nivel
El evento en Peñíscola no solo atrae a triatletas aficionados, sino también a grandes nombres del triatlón. Manu García destaca la participación de Iván Álvarez, quien no pudo asistir en la edición anterior, y el regreso de Timothy van Houtem, campeón de la última edición: «también vendrá Pello Osoro, que casi es garantía segura de podio”, recalca el directivo poniendo énfasis en la cantidad de gente de nivel que vendrá a orillas del Mediterráneo.
Además, el directivo resalta la creciente presencia de internacionales, con un notable aumento en la participación femenina: «este año, tenemos a Isa Solsona, que ya ganó en Burriana y ha hecho varios podios. También a una chica finlandesa, que hizo bronce en los nacionales finlandeses de sprint”, detalla García, quien se muestra entusiasmado con la evolución del evento en el apartado de triatletas.
El atractivo internacional de Peñíscola es evidente
Uno de los aspectos que más ha sorprendido al ‘mandamás’ de Infinitri Sports es la cantidad de participantes internacionales en esta edición: «es la prueba con más internacionales que hemos tenido, un 22%. Es una cifra bastante alta”, comenta García, quien ve en la internacionalización una oportunidad para seguir creciendo. El objetivo es claro: la expansión internacional de las pruebas Infinitri.
En este sentido, García menciona que el público nacional para eventos que no sean franquicias Ironman es más limitado. “El público nacional de esta clase de pruebas está limitado, y al final estamos con tres eventos en el mismo mes, lo que complica las cosas”. La presencia internacional, por tanto, se convierte en un pilar fundamental para el futuro del evento.
«Nuestro objetivo sería tener 300 participantes»
Aunque el evento crece en popularidad, el responsable de Infinitri apuesta por dar pasos lentos pero firmes: «queremos crecer de forma sostenible. Aunque pudiésemos meter más de 300 personas, por una parte, nos alegramos de que el crecimiento no haya sido tan grande. Queremos ver cómo nos afecta organizativamente”, explica el directivo.
Manu García insiste en que el objetivo no es masificar el evento, sino mantener la calidad de la organización: «nuestro objetivo sería tener 300 participantes, y de ahí no vamos a pasar. Creemos que no es una prueba con esa filosofía de meter más gente”. Esta manera de pensar se centra en ofrecer una experiencia de calidad tanto para los triatletas como para los espectadores y organizadores.

Mirando hacia atrás, el responsable de Infinitri se muestra satisfecho con el aprendizaje que han obtenido de ediciones anteriores. Aunque algunas cosas no han salido según lo planeado, los detalles han sido mínimos y fáciles de corregir: «en una prueba tan larga, a veces planificas de una manera y luego sale de otra. Pero ya te digo que son detalles”.
Los pequeños ajustes, como los mencionados en el recorrido o el avituallamiento, son ejemplos de cómo la organización sigue afinando cada aspecto del evento para mejorar la experiencia general: «son cosas fácilmente mejorables y sin problema”, asegura García, quien se muestra optimista sobre el futuro de las pruebas.
El futuro de Infinitri en Peñíscola
Con una visión clara y el foco puesto en la calidad, Manu García y su equipo tienen la intención de seguir mejorando cada edición. Como hemos podido ver en la entrevista, la expansión internacional y el crecimiento sostenible son dos de los pilares fundamentales que guiarán el futuro de las pruebas Infinitri en Peñíscola.
“Seguimos adelante, dando calidad como en el 113 y edición a edición, queremos seguir creciendo”, concluye el directivo, quien ve en Peñíscola un lugar clave para consolidar la marca Infinitri y convertirla en un referente del triatlón internacional.
