El campeonato del mundo de IRONMAN en Kona dejó muchos momentos que marcaron la icónica prueba que se disputó el sábado. El abandono de Gustav Iden, el momento en el que Kristian Blummenfelt vomita encima de la bicicleta o la imagen del campeón del mundo de IRONMAN en 2023, Sam Laidlow, entrando completamente exhausto en la línea de meta.
El momento negro para el triatleta francés llegó en la maratón, de manera sorprendente ya que Laidlow marcó el récord en el segmento de bicicleta. El deportista completó el recorrido en su Canyon en 3:57:22 horas lo que mostraba que estaba en perfectas condiciones para revalidar el título. Sin embargo, todo cambió a la hora de ponerse a correr.
«Una imagen habla en mil palabras»
Sam Laidlow demostró un ejercicio de superación y coraje al sacar fuerzas de donde no tenía para finalizar en el 18º puesto de una de las competiciones más exigentes del calendario, una posición que, aunque lejos del podio, le dejó importantes reflexiones sobre el sacrificio y la belleza de este deporte.
Con honestidad y agradecimiento, Laidlow compartió sus impresiones con sus seguidores en su cuenta de Instagram: «no puedo agradeceros lo suficiente por vuestras palabras de apoyo. Desafortunadamente, el puesto 18 de ayer fue todo lo que tenía«, admitió.

A pesar de la decepción, el hasta el sábado el rey IRONMAN no escatimó en reconocer el esfuerzo de sus colegas y el respeto que le genera este deporte: «muchas felicidades a los chicos en el podio y a todos los que dieron todo ahí fuera«, declaró. «Tengo un respeto inmenso por este deporte. Es brutal y humillante a veces, pero tan hermoso cuando todo encaja«.
Su promesa de volver aún con más gansa es una clara señal de su mentalidad de superación, esa misma mentalidad que le ayuda a cruzar la línea de meta de Kona. «Me reagruparé y volveré más fuerte, os lo prometo«, afirmó. Para Laidlow, cada carrera es una oportunidad de aprendizaje, una etapa más en el camino hacia la excelencia.
El subcampeón pasó a ser primero, el tercero a segundo…
Si Sam Laidlow no llega a desfallecer y a mantener un ritmo normal durante la maratón, hubiera conquistado por segunda vez consecutiva el título. Sin embargo, fue Patrick Lange quien recogió los frutos del trabajo que ha hecho y conquistó su tercer campeonato del mundo de IRONMAN con el récord de la carrera (7:35:53 horas).

El alemán fue subcampeón del mundo en Niza y ganó, y cómo si fuera una escalera de naipes, lo mismo sucedió con los otros dos puestos del podio. Magnus Ditlev (tercero en Niza 2023) conseguía el subcampeonato del mundo el pasado sábado y Rudy von Berg entraba en el podio tras quedarse con la miel en los labios con el cuarto puesto en septiembre del año pasado.
Una cosa bastante curiosa esta sucesión de puestos entre un año y otro. Esto puede ser un ejemplo de que la diferencia de recorridos entre Niza y Kona no es muy bestia y que lo que importa es el estado de forma con el que llegan los triatletas.
