A Cameron Wurf no le salen las cosas, pero él se lo toma con ironía

El australiano Cameron Wurf sigue adelante con su propósito de completar las IRONMAN Pro Series al completo en 2025: dieciséis carreras en nueve meses, entre pruebas 70.3 y IRONMAN. Oceanside, celebrado este pasado fin de seman, era ya su tercer intento del año tras un 20º puesto en Geelong y un abandono en IRONMAN Sudáfrica.

Pero de nuevo, las cosas no salieron como esperaba.

En esta ocasión, fue una descalificación por exceso de velocidad en el segmento ciclista lo que truncó sus planes. Al llegar a la transición, el de INEOS fue recibido por un oficial que le notificó la decisión. «¿Estás esperándome? Ya me lo imaginaba», soltó, entre resignación e ironía, antes de dejar la bici.

La infracción tuvo lugar en una zona del recorrido donde el reglamento impone límites de velocidad por seguridad. Es un tramo bien conocido en Oceanside, pero sigue dando sorpresas, incluso a quienes llevan cientos de carreras a sus espaldas.

Wurf había salido del agua a un minuto del líder y comenzó a remontar. Pero el diseño del circuito le confundió. «Esperaba que la subida fuerte viniese antes de esa zona, y me pilló por sorpresa», explicó. «Pero era al revés: primero venía la dura, luego la suave, y después el descenso, y ahí pensé: joder…».

No es el primer nombre ilustre que cae en esa trampa. Daniela Ryf o Jenson Button también fueron penalizados en el mismo punto en años anteriores. Esta vez le tocó al uber biker.

cameron wurf
Foto: Getty Images for IRONMAN

De la penalización al entrenamiento: todo cuenta pensando en Texas

A pesar de la descalificación, el australiano optó por continuar. Lejos de retirarse, decidió completar la carrera a pie como entrenamiento de calidad. «Ya se me habían aflojado los acoples del manillar, y luego supongo que no estaba concentrado en dónde empezaba la bajada, así que me pasé de velocidad», reconoce. «Parece que me han descalificado».

Sabía que no estaba en la pelea, así que adaptó sobre la marcha. «Ya estaba fuera de carrera, así que se convierte en un día de entrenamiento más, aunque ahora sí que estoy fuera de verdad», comenta con naturalidad. «Pero voy a correr igualmente y aprovechar para hacer un buen entreno».

Con IRONMAN Texas a solo tres semanas vista, el foco está claro. «Hay que centrarse en Texas, que está a solo tres semanas», afirma. «Todo bien. Nada de lamentarse por lo de hoy. A mirar hacia adelante».

Con tres pruebas ya a sus espaldas y sin resultados destacados, el de INEOS mantiene el rumbo. Lo de Oceanside no le frena. En una temporada donde cada carrera cuenta, incluso las que no salen bien forman parte del plan y su cabeza, como ha compartido en Instagram, ya está en IRONMAN Texas, que se celebra en dos semanas.

Fuente

X