Ya contamos con las primeras reacciones con uno de los deportistas españoles del día como es Alberto González. El triatleta andaluz, que se ha marcado una última parte de carrera a pie absolutamente de escándalo, ha firmado una octava posición y se convierte en el sexto triatleta español en conseguir un diploma olímpico.
El malagueño ha concedido unas declaraciones la cuenta de Instagram de la Fetri en la que la emoción y la satisfacción por quedar en el top10 de una prueba de estas características es más que palpable. El 2024 de este triatleta le posiciona como uno de los nombres en los que confiar en el futuro.
«Tenía que demostrar la grandeza que llevo dentro»
«Ha pasado lo que tenía en mente durante todo este año», comenzó diciendo Alberto, con una mezcla de alivio y satisfacción palpable en su voz. «Sabía que cuando tenía la oportunidad y las capacidades para estar en el equipo olímpico. Me dije ‘vale, una vez que estamos aquí, tengo que demostrar la grandeza que llevo dentro, las capacidades que tengo’. He salido a por todas, no tenía nada que perder», afirmaba el reciente diploma olímpico.
La prueba, marcada por condiciones extremas y una competición de alto nivel, puso a prueba la resistencia y la estrategia del triatleta español desde el primer minuto: «nadando, habéis visto que ha sido una situación de locos. He intentado meterme en la parte central de la corriente, he seguido a los rivales y luego, con la corriente en contra, he intentado estar en esos puestos cabeceros y he aguantado ahí delante, saliendo quinto o sexto«.

A pesar de su destacada actuación en la primera parte de la prueba, la carrera en bicicleta presentó desafíos que necesitaban concentración: «hemos salido un grupito con los franceses, pero finalmente no ha salido adelante. Venían grupos por detrás bastante fuertes. Yo tenía que ser inteligente, guardar lo máximo posible«, lo que reafirmaba que las posiciones traseras en las que le veíamos era pura táctica.
El momento culminante llegó en la última vuelta de la carrera a pie con una imagen que le ha dado todas las fuerzas para dar ese impulso final: «he visto a mi familia. Durante toda la carrera no la había visto, pero la había visto a falta de dos vueltas. Ellos son los que me dicen lo que tengo que hacer».
El impulso de la familia le ha hecho sacar un extra
La familia siempre te da esos ánimos para pelear por tus objetivos, y en el caso de Alberto no es menos: «me han dicho que soy un grande. Que sufriera, que lo diera todo hasta el final, que no me dejase nada. Y así lo he hecho«.
El triatleta reveló la emoción de los últimos instantes: «he sufrido un montón al final. No sé dónde he sacado esa energía, esa fuerza. Y en la última vuelta, el último kilómetro, he ido pasando a gente, creyéndolo. No sabía en qué puesto iba, pero tenía que darlo todo hasta el final«.

Finalmente, Alberto González cruzó la línea en octavo lugar del que no daba crédito: «no me lo he creído. Las cosas pasan por algo y este octavo puesto creo que lleva mi nombre», decía el que ha acabado a tan solo 49 segundos de Alex Yee y que nos ha hecho soñar con una medalla.
Con una humildad y gratitud contagiosas, el malagueño concluyó su relato sobre cómo vivió una prueba que estará en su mente para siempre: «estoy súper agradecido por toda la gente que me ha apoyado en el camino durante todo este año. Todo el triatlón español que ha estado conmigo hasta ahora, hasta la fecha, desde que he empezado a hacer este deporte. Gracias de corazón. Creo que considero, tanto yo como mi familia y mi círculo, que acabo de llegar. Quedará Alberto para mucho más».
