El pasado 18 de agosto pudimos vivir una batalla que va camino de convertirse en una de las rivalidades legendarias de este deporte: Alex Yee vs. Hayden Wilde. Como sucediera en París 2024, el triatleta británico salía victorioso de Supertri Boston pero esta vez el resultado fue todavía más ajustado y con una celebración ‘poco cabellerosa’ del oro olímpico en frente de Hayden Wilde.
Justo al cruzar la línea de meta, Yee se cruzó de brazos al más puro estilo Kylian Mbappé. Un gesto que algunos aficionados no vieron con buenos ojos y extrañados, después del buen rollo que mostraron en la moqueta azul de la cita olímpica. El anglosajón ha revelado sobre todo lo que paso en el post de Supertri Boston en una entrevista en los School Games National Finals.
«Fue la emoción»
Alex Yee ha respondido a esas acusaciones aclarando que su celebración fue producto de la emoción del momento y que, tras hablar con Wilde, comprendió que el malestar de su rival no se debía al gesto en sí, sino al resultado de la prueba.
En palabras del propio Yee: «fue la emoción», explicó en esa entrevista, defendiendo su celebración tras la victoria. «Para mí, el triatlón es mi forma de expresión, y el hecho de que podamos mostrar algo de personalidad… no tenemos esa oportunidad con frecuencia dentro de nuestro deporte«.

El oro olímpico profundizó sobre la importancia de estos momentos, ya que los triatletas cuentan con poco tiempo para mostrarse fuera del contexto de la carrera: «tenemos dos minutos después de una prueba para mostrar quiénes somos y un poco en redes sociales. Aparte de eso, nuestra forma de expresión proviene del recorrido».
Para el británico, su victoria en Boston fue un ejemplo claro de esa oportunidad de liberarse: «estaba emocionado, quedar prácticamente fuera de la carrera a una milla del final y luego poder regresar y ganar fue simplemente pura emoción«.
«Lo primero que hice fue asegurarme de que estuviera bien»
A pesar de la controversia, Yee dejó claro que su prioridad fue asegurarse de que Wilde estuviera bien después del altercado: «lo primero que hice cuando me di cuenta de que no apreciaba lo que hice fue asegurarme de que estuviera bien«, aseguró Yee.
Tras su conversación con el neozelandés, quedó más tranquilo al saber que el enfado de Wilde no era por la celebración, sino por el segundo puesto en Boston: «eso me dio tranquilidad para saber que podemos expresarnos y celebrar porque en otros deportes lo hacen y son aclamados por ello«.

Ahora, con la mirada puesta en Torremolinos, se espera que ambos triatletas lleguen en su mejor forma para luchar por el prestigioso título. El recorrido técnico y desafiante de la Gran Final, combinado con las altas temperaturas características de la Costa del Sol, será un escenario perfecto para un enfrentamiento épico que podría determinar no solo al ganador de la carrera, sino al nuevo campeón del mundo.
La Gran Final de las Series Mundiales de Triatlón en Torremolinos promete ser una prueba histórica. La ciudad malagueña estará llena de emoción, estrategia y, sin duda, el enfrentamiento directo entre dos de los mejores triatletas del mundo, en esta distancia.
