Kat Matthews volvió a demostrar en IRONMAN Texas por qué es una de las triatletas más en forma del planeta, llevándose la victoria en tiempo récord por delante de Taylor Knibb.
En ese mismo escenario, Carolina Ortuño, única española en el cartel femenino, completó una actuación excepcional, rozando el TOP10 en un cartel plagado de estrellas.
La alicantina llegó a Texas, tal como nos contó hace unos días, con la ilusión de vivir una gran aventura, aunque admite que al acabar sintió un cúmulo de sensaciones: «Estoy con un revoltijo emocional importante. Lo primero que pienso es en lo agradecida que estoy por haber vivido esta gran aventura. Me siento feliz y sobre todo orgullosa de mí».
Carolina reconoce que el proceso de llegar hasta este punto ha sido largo: «Hace cuatro años no sabía ni montar en bici y el camino hasta aquí ha sido a base de trabajo, confianza en mí y sobre todo ilusión».
Sin embargo, también confiesa que, después de alcanzar un objetivo así, experimenta cierta tristeza: «Me suele dar bajón emocional de pensar que ya se ha acabado, realmente disfruto mucho estas experiencias y todo el proceso de prepararlo con mimo estos últimos meses».
«Mi parte exigente me hace sacar también rabia y motivación para seguir entrenando, aprendiendo y mejorando por muchos lados».

De menos a más, creyendo hasta el final
La carrera de Carolina en Texas fue una demostración de resiliencia. No arrancó como habría querido, algo que admite con sinceridad: «Nadé realmente mal, no hay excusas, para mí eso fue lo peor». A pesar de ello, mantuvo el foco: «No dejé que me afectara porque sé que no puedo ser competitiva con estas mujeres, están a años luz».
En el sector ciclista, encontró uno de sus mejores momentos del día: «Es una autopista ida y vuelta dos veces, y a mí me encanta ir todo el rato acoplada y en llano».
Aunque tuvo que solventar un problema mecánico, no perdió la concentración: «Tuve que parar a recolocar la cadena que se me salió. Nunca había ido en un “grupo”, así que igualmente no me importó y me centré en hacer mi carrera, comer e hidratarme bien».
«Sabía que iba a salir un día exigente por las condiciones climáticas». Poco a poco, comenzó a recuperar posiciones: «No solo las acabé pillando, sino que las pasé y todo. Eso para mí es un gran logro».
En la maratón final, su estrategia fue clara: «Corría sabiendo que llegaba bien preparada, simplemente creí en mí y salí a mi ritmo controlando en todo momento la temperatura». El plan incluía paradas estratégicas: «Preferí perder un par de minutos pero parando en los avituallamientos a refrescarme bien, pero bien bien».

«Hice una pedazo de remontada siendo paciente, sintiéndome fuerte y viendo cómo los espectadores me decían lo fuerte que se me veía». Además, se emocionó viendo la carrera de Benito, que terminó segundo en la prueba masculina: «Ver que iba segundo luchando, sufriendo y aguantando me impulsó. Impresiona mucho verle».
Reflexiones post-carrera
Gracias a esa inteligencia táctica, Carolina consiguió su mejor marca personal en la distancia: «A pesar de las miniparadas, salió MMP en la distancia reina. Es para estar contenta, y aún así quiero hacerlo mejor». En su paso por Texas, la alicantina firmó parciales de 1:08:26 en natación, 5:07:28 en bici y 3:08:25 en la maratón, para un tiempo total de 9:30:13.
Uno de los momentos más importantes para la alicantina fue sobreponerse al inicio complicado: «Superar hacer una pésima natación y luchar contra esos pensamientos intrusivos que te van diciendo “no vales para esto”».
«Seguir creyendo en ti y superar estas auto trampas para mí es de las cosas fundamentales».
Sobre si en algún momento pensó en el TOP10, Carolina es clara: «Sinceramente no sabía ni qué tiempo llevaba, ni qué puesto. Yo soy una Fake Pro, no llevo supporter, viajo sola, ni pido ni tengo a nadie que me dé referencias». Su único objetivo era disfrutar: «Solo esperaba no ser la última, y ya ves, sin expectativas todo es un regalo».
Aunque finalmente fue undécima, es consciente de la magnitud de lo conseguido: «Aunque un p11 en este IRONMAN es realmente brutal por lo que me han dicho, creo que no soy consciente de lo que implica». Aun así, mantiene los pies en el suelo: «Estoy muy lejos de la gente que tiene nivel de verdad, y para mí es bueno celebrar lo logrado sin despegar demasiado los pies del suelo».
Pensando en el futuro, Carolina mantiene la ilusión intacta: «Seguir con mi vida y mis entrenos con pasión y alegría para ir recortando minutos con el TOP10». A corto plazo, la veremos tanto en Vi Half Vitoria como en Zarautzko Triatloia.
«Mi objetivo es siempre disfrutar, amar lo que hago y vivir como quiero vivir».
