¿Cómo hay que dar la patada para nadar mejor en piscina y aguas abiertas?

Como hemos comentado los últimos días, la técnica de la patada es esencial para dominar cualquier estilo en la natación. No es fácil y no os vamos a engañar: Dominarlo es complicado y un proceso largo. Los resultados se pueden notar en cada sesión, bajar una décima de segundo, medio segundo… lo notaremos si practicamos hasta definir una técnica depurada.

Si conseguimos que nuestra patada que sea eficiente y poderosa, también adquiriremos estabilidad. Al crear un impulso hacia delante con la patada, en sincronía con nuestra cadera, nuestro cuerpo será más hidrodinámico.

¿Cuál es la clave de todo esto? Mantener la patada por debajo de la cadera.  Poca importancia tiene la velocidad a la que patees. Tus piernas pueden ser un auténtico ventilador pero si no controlas tu posicionamiento en el agua, no vas a avanzar.

Mantén tu patada por debajo de la cadera

Pongámonos en situación: Comienza la patada desde el tronco y las caderas. Puede parecer algo innecesario, pero gran parte de la fuerza proviene de ahí, de la cadera. Utiliza tu pierna como una herramienta, como si de un látigo se tratase, dejando que toda la fuerza transmitida por la cadera fluya por tu pierna.

Y lo más importante: Al terminar la patada, debemos de mantener la pierna estirada por debajo de la cadera, no mucho, simplemente donde acaba nuestro movimiento. Recuerda que la patada no debe de superar los 30/40 centímetros de longitud para que no nos frene.

Practica esta técnica, intentando ser consciente de dónde acaba la patada, hasta que la domines. Cuanto mejor lo hagas, más potencia alcanzarás y por lo tanto, más avanzarás. Para realizarlo te puedes ayudar de unas aletas, que son un instrumento muy útil a la hora de entrenar.

Las aletas, gran complemento para nuestro entrenamiento

Las aletas son un objeto que aporta muchas variables a un nadador. Nadar con aletas aumenta la fuerza en el tren inferior, permite la recuperación más rápida del ritmo cardíaco tras la natación, mejorar la flexibilidad del tobillo y también la musculatura de la pierna.

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