Cómo volver a entrenar después de dar positivo en COVID-19

Poco a poco todos volvemos a la normalidad: en redes sociales vemos a los PROs entrenar esperando a un calendario incierto, y los populares recuperamos nuestros hábitos de entrenamiento.

Pero una pregunta ronda en el ambiente, ya que hay un gran número de deportistas que han tenido que pasar la enfermedad: ¿qué pasa si he tenido COVID-19 y quiero salir a entrenar? Vamos a analizarlo.

¿Qué
opinan los cardiólogos y neumólogos?

Diversos estudios, como el liderado por James Hull y publicado en The Lancet, o el de Dermot Phelan publicado en JAMA Cardiology, sugieren prudencia.

El coronavirus es nuevo y se desconoce en gran parte sus efectos tanto a corto como a largo plazo, y como afecta a nuestro sistema inmunológico.

Por ello, tanto Hull como Phelan y sus equipos han ideado protocolos que los atletas deberían completar antes de hacer ejercicio extenuante. 

El Dr. Hull confiesa “hemos visto que las personas tienen algunos síntomas leves para comenzar y parecen mejorar, solo para luego deteriorarse realmente a los siete días después de sus primeros síntomas“.

Por eso, se debería hacer lo mismo que si se padeciese cualquier otra enfermedad. Mientras se tienen síntomas no “no se ejerciten mucho” dice el doctor.

Un algoritmo para saber cómo actuar

Aaron Baggish, responsable médico del Maratón de Boston, y Ben Levine, profesor de medicina y cardiología en el Centro Médico de la Universidad de Texas Southwest, también son de la opinión de que hay que volver con cautela a la práctica deportiva.

De hecho han llegado a desarrollar un “algoritmo” que cubre a todos los corredores, desde aquellos que nunca dieron positivo a aquellos que necesitaban ser hospitalizados.  

Según su informe, aparecido el pasado 8 de junio, recomiendan una serie de prácticas, entre la que destacan lo que han denominado “evitar el complejo Ícaro“.

Ícaro murió después de volar demasiado cerca del sol,  no voló a una altitud moderada. Pues bien, ambos cardiólogos comparan esta historia con el deseo de los corredores de entrenar cuanto antes sin apreciar el posible riesgo de lesiones cardíacas.

Baggish y Levine proponen el enfoque que se presenta a continuación, dividido en cuatro partes para corredores y otras personas activas:

  • Si no se ha dado positivo: se puede hacer ejercicio libremente teniendo en cuenta el distanciamiento social.
  • Si el resultado es positivo, pero sin síntomas: se recomienda no ejercicio durante dos semanas después de su prueba positiva. Después se puede volver lentamente al ejercicio siguiendo las instrucciones del personal sanitario.
  • Si el resultado es positivo y se tiene síntomas leves: No se debería reanudar el ejercicio hasta dos semanas después de la resolución de la enfermedad; considerar la evaluación de un cardiólogo.
  • Si se ha sido hospitalizado con COVID-19: Al igual que el anterior caso pero con más precaución y controlando el deterioro clínico.

Otros
neumólogos recomiendan no hacer nada de ejercicio durante la enfermedad ni una
semana después de haberla pasado.

Cómo actuar dos semanas después del COVID-19

A partir de este momento ya todos los estudios apuntan a que se podría hacer ejercicio.

Aun así habría que tener en mente que la tos y la dificultad para respirar podrían no haberse ido. Así que es previsible que sintamos aún un poco de incomodidad en la práctica deportiva.

Es obvio que si los síntomas no disminuyen día a día se deberían acudir al médico.

running
Foto: Envato Elements

Experiencia
personal

Molly Demellier, exrunner de la NCAA, ha contado en un artículo para Runner cómo ha sido su experiencia pasando el coronavirus y volviendo a la actividad posterior.

Su primer día de entrenamiento lo recuerda como algo muy doloroso: “Empecé a correr de manera muy lenta, con dolores“, explica.

Poco a poco notaba como mis caderas y rodillas rompían las cadenas invisibles que las ataban. Mis músculos gritaron y mis pulmones ardieron durante esas ocho millas“.

Desde entonces, ha ido recuperando fuerza y ​​resistencia. “Ahora corro de siete a diez millas seis días a la semana, cumpliendo las pautas de distanciamiento social corriendo en áreas menos concurridas cuando hay menos personas afuera, como temprano en la mañana o en la noche”.

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