Lionel Sanders ha confirmado este jueves lo que llevaba semanas temiendo: sufre una fractura por estrés en el sacro. El canadiense lo ha explicado en su cuenta de Instagram, después de un mes y medio con molestias persistentes en la zona del glúteo, sin un diagnóstico claro a pesar de las pruebas médicas iniciales.
«Las últimas seis semanas han sido una montaña rusa emocional», explica. «Sentí un dolor agudo y profundo en el glúteo, me hice una resonancia y salió limpia. Dos semanas después hicimos un TAC, y tampoco mostró nada. Pero el dolor nunca se fue, y en el fondo sabía que algo no estaba bien».
Una fractura que no se dejaba ver
El canadiense ha seguido entrenando con prudencia durante este tiempo, intentando mantener el ritmo sin agravar las molestias. Sin embargo, la situación no mejoraba, hasta que este jueves se ha tenido la peor de las confirmaciones. «Confiaba en que se resolvería solo». El triatleta lamenta no haber actuado antes. «Si pudiera volver atrás, me habría hecho otra resonancia hacia la segunda semana. Quizá habría detectado la inflamación y confirmado lo que ya me decía la intuición».
Tras cancelar su participación en IRONMAN Lake Placid, que se celebra la próxima semana, ha retomado la natación y el ciclismo, pero sigue sin poder correr. «Podría intentarlo ya, pero ¿y si mañana me vuelvo a lesionar?».
El tiempo estimado de recuperación, y que le permita correr con seguridad, está entre seis y ocho semanas.
La hipótesis RED-S toma fuerza
Más allá de lo físico, Sanders apunta a un posible origen metabólico de la lesión: el síndrome RED-S, causado por una ingesta calórica insuficiente en relación al gasto energético. «Creo que esta lesión tiene mucho que ver con no haber comido lo suficiente durante mucho tiempo», explicaba hace unas semanas. «Llevo años apuntando a 2.000 calorías de superávit diario, pero debería estar comiendo entre 3.200 y 3.500. No lo estaba haciendo, y tengo todos los síntomas del RED-S».

Sanders ya había hablado de ello la semana pasada en su canal de YouTube, y ahora insiste en la necesidad de revisar su enfoque nutricional. «No puedes aspirar a ganar un Mundial si no sabes cuánto tienes que comer. Es un error que llevo cometiendo años».
Con el Campeonato del Mundo de Niza como gran objetivo de la temporada, el canadiense asegura que no va a precipitarse. «Si necesita seis semanas, le daré seis. Si necesita ocho, también. Esta vez voy a respetar el proceso».
