Hace poco más de un mes, Manoel Messias completó su primer triatlón de larga distancia en el IRONMAN de Florianópolis. Finalizó segundo, pero dejó una marca histórica: el maratón más rápido jamás registrado en un IRONMAN, con un crono de 2h26’50’’.
Ahora, apenas cinco semanas después, el brasileño vuelve a ponerse un dorsal, pero en una prueba radicalmente distinta. Este sábado competirá en las Series Mundiales de Hamburgo, sobre distancia sprint: 750 metros de natación, 20 kilómetros de ciclismo y 5 kilómetros de carrera a pie.
Cambios fisiológicos en tiempos reducidos
El paso de una distancia larga como el IRONMAN a un sprint implica una transición fisiológica considerable. Jaime Menéndez de Luarca lo explica: «Lo que sabemos en este tipo de deportistas hiperdotados genéticamente para la resistencia es que se recuperan en apenas dos o tres semanas. Hay mucha literatura científica al respecto sobre la recuperación, y la literatura dice que lo que hacen no es posible».
Hace referencia al estudio de Shave et al. (2004), que documentó una reducción de la contractilidad ventricular y alteraciones en el llenado diastólico tras un media distancia en triatletas entrenados.
«Ese estudio se hizo con deportistas medios, no con estos», señala. «La experiencia nos demuestra que son capaces. Víctor del Corral, por ejemplo, compitió en IRONMAN Florida y IRONMAN Arizona con pocos días de diferencia, bajando de ocho horas en los dos».

Hamburgo como escenario de reintegración
La cita de Hamburgo, una de las más veteranas del calendario de la Serie Mundial, reúne este año a buena parte del top 10 del ranking.
Encabeza la clasificación Matthew Hauser (2.618,75 puntos), seguido por Miguel Hidalgo, Vasco Vilaça y Ricardo Batista. También estarán en la salida triatletas como Charles Paquet, Luke Willian, Csongor Lehmann y Ben Dijkstra. Por parte de España, figuran Roberto Sánchez Mantecón (8º) y David Cantero (9º), ambos con resultados sólidos en la primera mitad del año.
Pablo Dapena apunta que el factor clave para Messias será su rendimiento en el agua: «El problema de Messias es que no es gran nadador. Aunque siendo distancia sprint puede tener sus opciones». Y añade: «Más este año, donde sin Hayden y sin un Yee que parezca estar comprometido, puede tener sus chances».

Sobre su capacidad de recuperación tras Florianópolis, Dapena es claro: «Fue hace un mes y pico. Ya le dio tiempo para recuperar de sobra. Además, a estos niveles, Hamburgo es una carrera sprint: él tiene oportunidades, pero depende de cómo nade». Resume así su análisis: «Es un corredor puro y duro, pero todo depende de si coge grupo o no en el agua. Básicamente, todo pasa por ahí».
Messias ha estado entrenando en altura en Font-Romeu antes de esta reaparición. La carrera de Hamburgo presenta un recorrido técnico, con natación en aguas abiertas con paso subterráneo, ciclismo urbano y una carrera a pie corta y explosiva. Será su primera aparición en la Serie Mundial desde Abu Dhabi.
