Descubre las 5 vitaminas que favorecen el bienestar físico de un deportista

En condiciones normales, nuestro cuerpo soporta un desgaste que debemos ser capaces de compensar a través de la alimentación y el consumo de suplementos, pero no todos somos conscientes de ello. Cuando realizamos una actividad física en nuestra rutina y practicamos un deporte de bajo o alto impacto, requerimos de potenciadores específicos que sean capaces de proporcionar un mejor rendimiento a través de alternativas naturales, como las Vitaminas d3 y k2. En este artículo haremos una revisión de cuáles son los elementos más destacados y que suelen ser recomendadas por especialistas para los deportistas. 

Te invitamos a explorar estas alternativas, siempre recomendando consultar con tu médico antes de generar cambios en tus hábitos alimenticios. 

Vitaminas del complejo B – Mayor energía y fuerza

Si hay un complejo de vitaminas que suele estar asociado directamente con la actividad física, es el de las vitaminas B, ya que, suelen proporcionar una recuperación rápida y ofrecen altas dosis de energía y vitalidad. La razón de esto, es que estas vitaminas generan una optimización de los procesos, capaces de convertir los carbohidratos en glucosa, de donde solemos extraer la energía cuando realizamos un trabajo físico de mayor demanda de lo que estamos acostumbrados habitualmente. Como valor adicional, tienen la habilidad de proporcionar una mejor absorción de los macronutrientes y aportan los recursos necesarios para mantener el sistema inmune en el mejor estado. 

vitamina c
Foto: Canva

Vitamina C – Reparación de los tejidos

Sea cual sea la disciplina deportiva que se practique, esta probablemente requiera de un estado óptimo de músculos, ligamentos y tendones. Cuando tenemos un déficit de esta vitamina en el cuerpo, aumenta la probabilidad de que se lleven a cabo lesiones. La vitamina C es ideal para la regeneración de los tejidos, por lo que, su presencia en nuestro organismo acelera la sanación de heridas y ayuda a que nos recuperemos, en menor tiempo de largas sesiones de entrenamiento. Como aspecto adicional, mejora el estado de la piel, y ayuda a que nuestros vasos sanguíneos se regeneren con mayor velocidad y fortaleza.

Vitamina E – Disminución de la fatiga

Según los estudios realizados sobre la vitamina E en deportistas, se han obtenido resultados satisfactorios al observar que puede ser un elemento perfecto para combatir la fatiga muscular. Aquellos que incorporan este elemento, pueden conseguir un rendimiento más prolongado y acceder a una recuperación más pronta. La dosis recomendada de esta vitamina en adultos suele ser de 800 mg, aunque esto puede modificarse en función de la contextura y necesidades del atleta. Se puede encontrar en suplementos naturales o a través de la ingesta de alimentos como la soja, frutos secos, nueces y almendras.

Vitamina D3 – Flexibilidad y huesos fuertes

Cuando buscamos fortaleza en el sistema óseo y una mayor flexibilidad, una de las vitaminas más recomendadas por especialistas es la D3. Esta es capaz de aportar articulaciones más fuertes, sanas y flexibles; ayuda a evitar infecciones y aumenta la calidad de nuestro sistema inmunitario. La vitamina D3 es la responsable de que nuestro cuerpo absorba correctamente el calcio a través de los alimentos y suplementos. 

Vitamina K2 – Flujo correcto de calcio

Para tener huesos sanos no solo se requiere de calcio, pues la vitamina K2 tiene una participación fundamental en el desarrollo y fortalecimiento de los mismos. Añadir esta vitamina ayudará a que absorbamos mejor el calcio de los alimentos, además que eludirá la acumulación de este elemento en el torrente sanguíneo, evitando el surgimiento de dolencias cardiovasculares ante la calcificación de los vasos. Uno de los principales aportes de esta vitamina en los suplementos es evitar la aparición de afecciones como la osteoporosis, y, por otro lado, contribuir a una mejora de la salud capilar y fortalecimiento del cuero cabelludo.

Ahora que ya conoces algunos de los beneficios más destacados de estos elementos, puedes introducirlos en tu alimentación bajo la supervisión de tu médico, y así cuidar aún más de tu salud.

Fuente

X