Faltan menos de dos semanas para que varias de las mejores triatletas del mundo pongan fin a la temporada con el Campeonato del Mundo de IRONMAN 70.3. Taylor Knibb, tras un año increíbles en el que ha dominado de forma indiscutible las pruebas T100, se persona en Nueva Zelanda como la máxima favorita.
Els Visser es una de las que intentará dar la sorpresa e impedir que Knibb consume su favoritismo. La neerlandesa se prepara para una de las citas más importantes del calendario internacional y, en una reciente publicación en sus redes sociales, Visser compartió sus reflexiones previas a la competición, un testimonio que pone de manifiesto la complejidad mental y física que implica competir al más alto nivel.
«La calma antes de la tormenta»
La triatleta de HOKA comienza su relato describiendo el momento crucial antes de la salida del próximo 14 de diciembre: “estoy ahí, de pie, unos minutos antes del inicio. Los mismos pensamientos vuelven a mi mente una y otra vez: ¿por qué tengo que desafiarme a mí misma hoy?”.
Para la triatleta, cada carrera es una oportunidad de superación personal, pero también un reto que exige lo mejor de ella misma tanto física como mentalmente: «será otro día en el que tendré que profundizar y estar en mi mejor versión física y mental. Me digo a mí misma que también debo disfrutarlo y divertirme”, confiesa, mostrando la complejidad de emociones que enfrenta antes de una cita como la de Taupo.

¿Correr con una sonrisa o darlo todo?
En su reflexión, Visser se plantea si otras compañeras abordan estas competiciones de manera diferente, quizá con menos intensidad: «me pregunto si otras atletas disfrutan realmente de todo esto, si lo hacen con una sonrisa y compiten al 80%”. Sin embargo, pronto encuentra la respuesta a su propia pregunta: «estoy segura de que sí, algunos lo hacen. Pero entonces me digo a mí misma que esa no soy yo”.
La triatleta deja claro que su enfoque es completamente distinto. Para la de Cervélo, el éxito no se trata de tomar atajos, sino de exigirse al máximo y esforzarse en cada aspecto de la carrera: «quiero lograr el mejor resultado posible hoy. Para eso he entrenado, y eso significa que, una vez más, tendré que dar lo mejor de mí misma”, explica.
Els Visser no minimiza el esfuerzo que implica competir en pruebas élite. Desde la “hiperconcentración” hasta el empuje constante del cuerpo y la mente, cada carrera representa una lucha interna. Pero es precisamente este proceso el que le da sentido a su vida como atleta: “el logro y la sensación después de cruzar la meta, cuando he tenido éxito, es otra victoria y una forma de mejorarme a mí misma. Quiero ser lo mejor que puedo ser. ¡Eso me hace sentir viva!”.
Un último desafío en 2024
Con el Campeonato del Mundo de IRONMAN 70.3 a la vuelta de la esquina, Visser se prepara para darlo todo en Taupo. Reconoce que esta será su última gran carrera del año, lo que añade una carga emocional especial a la experiencia: “una vez más tendré estos mismos pensamientos este año. Una carrera más, y estamos rumbo al Campeonato del Mundo de IRONMAN 70.3 en Taupo. ¡Vamos!”.
Estas palabras no solo reflejan su motivación, sino también su capacidad para encontrar fuerzas en los momentos más difíciles. Su mantra es de motivación absoluta: «vamos, Els, tú puedes hacerlo, es momento de ser fuerte”.

Buenas vivencias en Oceanía
Es común que tanto a principio como a final de año, todos los triatletas acuden a Oceanía ya que las temperaturas son las perfectas para competir. Els Visser es una de las deportistas que ha conformado así su calendario y no le ha podido ir mejor en los eventos de las antípodas.
En sus primeros tres pruebas de la temporada (todas en Oceanía) se subió al podio en las tres, destacando su victoria en Challenge Wanaka. El pasado fin de semana, estuvo presente en IRONMAN 70.3 Western Australia donde se coló dentro del top10 (sexta posición). Viendo el historial que tiene en las pruebas en la otra punta del mundo, no hay que descartarla para que sea una de las que forme el podio de Taupo.
