Hábitos diarios para conseguir un mejor rendimiento

Por Lance Watson

Aunque a todos nos guste centrarnos en las mediciones, los hábitos diarios son los que marcan la diferencia más significativa en el rendimiento potencial a largo plazo.

En los últimos treinta años he tenido la suerte de trabajar con muchos atletas exitosos, tanto profesionales como amateurs. Durante este tiempo he visto a deportistas de gran talento con trayectoria de mediana importancia y a otros menos prometedores con carreras largas y fructíferas.

He llegado a creer que el éxito de un atleta se debe en gran medida a los hábitos que crea día tras día. La base de la excelencia se establece con la práctica así que aquí te dejamos algunas formas de adquirir buenos hábitos en el deporte.

Prepárate mentalmente

La manera en la que un atleta se prepara mentalmente afecta en gran medida a la calidad de su rendimiento. Comienza con la actitud, y la actitud es una decisión.

Aunque algunos días son más difíciles que otros, la capacidad de separar el estrés de la vida y adaptarte a tu zona de rendimiento óptimo ( el nivel de activación y enfoque que necesitas) es una capacidad que tienes que practicar.

Establecer objetivos antes de la actividad, tanto en el proceso como en el resultado, te ayudará a mejorar tu concentración.

Para empezar, asegúrate de conocer el propósito de la actividad. ¿Qué tipo de energía estás destacando? ¿En qué biomecánica te estás enfocando? ¿Cómo de cansado deberías estar al finalizar la actividad?

Dedica unos minutos a visualizar la eficiencia de los movimientos antes de la actividad. Incluso puedes ver un vídeo de alto rendimiento para mentalizarte.

Apóyate en tu equipo

He descubierto que los artistas más destacados son capaces de combinar la diversión con la concentración. Están entusiasmados con la actividad y con el desafío del día, y esperan relacionarse con sus compañeros.

Los atletas experimentados trabajan con su entrenador y sus compañeros de equipo para diseñar una estrategia que les permita desarrollar la práctica de la mejor manera posible, mediante un método de cooperación. Puede haber competencia interna, pero unida a un sentimiento de compañerismo.

Todo atleta que se ha preparado en sesiones de alto rendimiento bien entrenadas, sabe que en los días buenos tiene algo que ofrecer a sus compañeros de equipo, y en los días malos depende de esos mismos compañeros para conseguir un poco más de ellos.

Perfecciona la logística

Una parte fundamental de una actividad exitosa es la logística. Al estar organizada y crear sistemas de abastecimiento y preparación, aumenta la coherencia con el equipo y se elimina el factor del estrés.

Aunque puede parecer algo básico, organizar con antelación varias bolsas de entrenamiento, disponer de un punto de recarga para la tecnología, asegurarte de que los cascos y el equipamiento de la bicicleta se almacena en las inmediaciones o preparar el día de entrenamiento la noche anterior, te permite asegurar la logística para pasar el menor tiempo posible preparando el material y más tiempo centrándote mentalmente en el entrenamiento del día.

Hay que ser disciplinado para llegar temprano al entrenamiento y tener tiempo suficiente para calentar y estirar adecuadamente. A veces diez minutos extra marcan la diferencia.

Registra tus entrenamientos

Un hábito también es registrar los entrenamientos después de finalizarlos. Con la gran cantidad de tecnologías disponibles, la carga de datos puede hacerse rápidamente. El seguimiento de los resultados permite ver patrones de rendimiento y reflexionar sobre los entrenamientos.

La capacidad de comparar el ritmo cardíaco o la potencia es una forma especifica de analizar el progreso. Los deportistas de alto rendimiento registran su entrenamiento y llevan un diario para poder aprender de sus entrenamientos y aumentar la probabilidad de ofrecer un buen rendimiento el día de la carrera.

Mantén tu cuerpo en forma

La última parte fundamental para maximizar el rendimiento es la preparación y el mantenimiento del cuerpo. Dedica tiempo a estirar adecuadamente y añade sesiones independientes quincenales para trabajar la movilidad. La inclusión de estimulación muscular o botas de compresión puede ayudar a mantener el cuerpo listo para trabajar.

Fuera de los entrenamientos, otras prácticas como el masaje, la fisioterapia o la acupuntura son utilizadas por los deportistas de élite como parte de su régimen de recuperación y no solo para la recuperación de una lesión.

También debes ser metódico en la forma de calentar. Prueba qué tipo de calentamientos te activan mejor para que puedas imitarlos el día de la carrera. Además, puedes perfeccionar tu sistema neuromuscular mediante ejercicios de activación y movimientos específicos para la carrera durante periodos de tiempo muy cortos, como de 20 a 30 segundos.

Recuerda empezar de forma suave, ya que muchos atletas empiezan demasiado rápido, sobre todo en el primer tercio del calentamiento.

Planifica la nutrición

Prepara la nutrición alrededor del entrenamiento. Finaliza tu comida previa al menos dos horas antes y prepara algunos carbohidratos para consumirlos en la media hora posterior a la finalización del entrenamiento para recuperarte.

Acuérdate de almacenar algo saludable en la nevera y los armarios para cuando llegues a casa, con carbohidratos complejos y proteína sin grasa.

La importancia de la atención a los detalles en el entrenamiento te permitirá conseguir algo de rendimiento extra en cada sesión. El resultado a largo plazo es mejorar tu rendimiento potencial.

Este artículo, escrito por Lance Watson, fue publicado en Training Peaks el 4 de marzo de 2020.

Sobre Lance Watson

Lance Watson es el entrenador principal de LifeSport. Ha entrenado a varios campeones de Ironman, olímpicos y de grupos de edad en los últimos 30 años.

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