Es difícil encontrar dos embajadores mejores para el triatlón que Hayden Wilde y Alex Yee, y lo demostraron una vez más en el triatlón de los Juegos Olímpicos de París 2024. Estas dos superestrellas del triatlón están construyendo una de las grandes rivalidades del deporte en los últimos años, marcada no solo por la alta rivalidad deportiva, sino también por el respeto que se tienen.
Protagonizaron su mayor batalla en las calles de la capital francesa, culminando una épica carrera masculina de la forma más dramática. Wilde, después de recuperarse de una mala natación, lideró la carrera en los primeros momentos de la carrera a pie, parecía destinado a ganar un famoso oro para Nueva Zelanda mientras se alejaba. Yee, al parecer, no tenía respuestas.
Sin embargo, a partir de una desventaja de 14 segundos al inicio de la última de las cuatro vueltas de 2,5 km, el sensacional británico de 26 años se recuperó y superó a su rival en las últimas etapas para ganar el mayor premio del deporte.
Wilde muestra un increíble espíritu deportivo
El oceánico debería haber estado desolado después de estar tan cerca de la victoria, pero en lugar de eso, se sentó en la alfombra azul junto a su gran rival, lo abrazó y lo felicitó.

Ese momento creó una imagen deportiva que perdurará por generaciones, pero Wilde no se detuvo ahí. Más tarde en el día, cogía el móvil para publicar en las redes sociales una historia de Instagram para expresar lo que piensa de Yee y de lo que sucedió en París ese miércoles.
Compartió esa imagen de ambos en la alfombra azul, y en ella escribió un mensaje simple pero con fuerza, que una vez más muestra el tipo de camaradería que pocos deportes logran: «te quiero, amigo. Merecido campeón olímpico«.
Aparte de la derrota, el neozelandés se llevó otro golpe
La primera parte de la carrera fue difícil para Wilde, ya que salió del agua con bastante terreno por recuperar. Reveló más tarde el motivo: un golpe en la cara durante una natación que, al parecer, fue bastante competitiva.
Él comentó: “buen golpe en la cara durante la natación. Probablemente una de las más agresivas en mucho tiempo, agarrando pies y siendo empujado hacia abajo”. El joven de 27 años de Taupō, quien había ganado el bronce en Tokio hace tres años, no se quejaba, ya que añadió: “pero no te preocupes, no habría cambiado los resultados, ¡me encantó esa batalla, fue genial!”
La rivalidad entre Yee y Wilde se está convirtiendo en una de las mejores en el deporte de élite, y una de las más grandes en la historia del triatlón. Lo que sucedió el miércoles solo ha aumentado el apetito por más, y esperamos que continúe durante mucho tiempo.

¿Cuál es el próximo reto?
Tras pasar los Juegos Olímpicos de París 2024, solo queda el relevo mixto, Wilde ya tiene un nuevo reto en mente. Y esa prueba en la que quiere conseguir el triunfo que se le ha escapado en Francia, no es nada más y nada menos que el Campeonato del Mundo de IRONMAN 70.3 que se disputa en su casa, en Taupo.
El neozelandés consiguió el ‘slot’ para una de las pruebas más especiales de su carrera deportiva en el país vecino a Nueva Zelanda: quedó en primera posición en IRONMAN 70.3 Melbourne, el pasado 12 de noviembre. Allí se verá las caras con un Javier Gómez Noya del que esperamos llegue con buenas sensaciones a ese 15 de diciembre.
