¿Hayden Wilde pagó el esfuerzo de querer correr en 1:05 horas? Lo explica el mismo

Quien viera la competición masculina del Campeonato del Mundo de IRONMAN 70.3 se quedaría sorprendido, y agobiado, antes las imágenes de Hayden Wilde exhausto en la línea de meta. Jelle Geens, quien había cruzado un minuto y trece segundos antes que el triatleta local, fue a reconocer su esfuerzo mientras Wilde se encontraba en el suelo.

Hasta aquí, una imagen común en una prueba de la exigencia de todo un evento como el del pasado fin de semana en Taupo. La preocupación llegó en el instante en el que los asistentes sanitarios le tuvieron que acompañar. En el podio se le veía todavía ‘tocado’ por el terrible esfuerzo que le llevó a estar liderando hasta el kilómetro 18 de la carrera a pie.

La semana pasada, nos hacíamos eco de su ambicioso objetivo para la carrera a pie en Taupo. En una entrevista a los compañeros de Protrinews, el medalla de plata olímpico afirmó que su objetivo era hacer la carrera a pie en 1 hora y 5 minutos. Una meta que, visto lo visto, le ha pasado factura.

«No estoy acostumbrado a llevar mi cuerpo a estos límites»

El neozelandés, después de recuperar de la fatiga extrema al terminar la carrera, pudo recuperar la consciencia y conceder unas palabras Breakfast with Bob en la zona de línea de meta. En las declaraciones, Wilde explicaba que desde el inicio quiso dejar claras sus intenciones de marcar el ritmo en la carrera a pie: «era ambicioso decir que iba a correr a un ritmo de 3 minutos por kilómetro, pero al llegar al kilómetro 15, estaba justo en el objetivo”, explicó.

Sin embargo, también admitió que el esfuerzo le pasó factura: “las piernas estaban simplemente agotadas, ha sido una temporada larga y no estoy acostumbrado a llevar mi cuerpo a estos límites”.

Hayden Wilde
Foto: IRONMAN

Taupo representaba para el neozelandés algo más que una simple prueba. Enfrentarse al desafío ante el público local agregó un punto extra: «no vine aquí a jugar a lo seguro. Quise ganar o, si no, darlo todo y ‘explotar’ en el intento”, dijo con determinación.

Hayden Wilde reconoció que la energía del grupo y el apoyo de los espectadores le llevaron a una sobreexcitación que pagó caro: “fue extremadamente difícil reducir la velocidad. La multitud estaba tan entusiasta, y la adrenalina simplemente te empuja”.

El triatleta también reflexionó sobre los aprendizajes del pasado domingo: «no lo considero un fracaso. Esto no me decepciona; simplemente es una lección. Ahora sé lo que necesito trabajar para el futuro”, comentó. «Si no te pones a prueba, nunca sabrás cuáles son tus límites”.

Wilde también destacó el nivel de la competencia y mencionó con admiración a sus rivales, como Jelle Geens y Leo Bergère: «es increíble cómo este deporte está evolucionando con corredores tan rápidos. Las carreras entre nosotros llevan el triatlón a otro nivel”, comentó.

Jelle Geens: el campeón supo esperar

Si bien Hayden Wilde capturó la atención de todos con lo que quería hacer en el último segmento de carrera, la victoria final fue para Jelle Geens. El belga logró imponerse gracias a una combinación de estrategia y consistencia.

El belga admitió, también a los micrófonos de Bob, que durante gran parte de la carrera pensó que el segundo lugar sería su mejor resultado posible: «salí demasiado rápido al inicio, intentando cerrar la brecha con Hayden, pero pronto me di cuenta de que debía encontrar mi propio ritmo”, explicó.

El momento decisivo para el actual campeón del mundo de IRONMAN 70.3 llegó en los últimos kilómetros, cuando notó que Wilde comenzaba a mostrar signos de desgaste: «alguien del público me gritó en neerlandés que solo estaba a 27 segundos de él. No lo podía creer”, relató.

Ese mensaje le dio la confianza para acelerar y superar a Wilde en una subida: «le pasé en un pequeño repecho, y cuando vi que perdía 50 segundos en apenas 2 kilómetros, supe que podía mantener mi ritmo y asegurar la victoria”, comentó Geens.

El triunfo del triatleta de Huub también marcó un hito en su carrera profesional. Desde que comenzó a trabajar con su nuevo entrenador en septiembre, el enfoque en mejorar su desempeño en la bicicleta fue clave: «mi debilidad siempre había sido el segmento de bicicleta en pruebas de IRONMAN 70.3, pero esta vez realmente dio sus frutos”, afirmó.

Jelle Geens
Foto: IRONMAN

Leo Bergère se afianza en la tercera plaza

En tercer lugar terminó el francés Leo Bergère, quien completó un año excepcional. Con una medalla olímpica y un bronce en el campeonato del mundo de IRONMAN 70.3, el triatleta aseguró haber cumplido todos sus objetivos para la temporada: «conseguir una medalla en los Juegos Olímpicos era un sueño que había tenido durante años, y hacerlo también aquí es simplemente increíble”, declaró.

Bergère reconoció que el nivel fue extremadamente alto: «esperaba que la carrera se decidiera en la etapa de carrera a pie, pero me sorprendió que hubiera tantos corredores juntos tras el segmento de bicicleta. Fue una lucha constante mantener el ritmo”, explicó. Aunque no pudo igualar el paso de Wilde y Geens, el francés demostró su capacidad para gestionar su energía y asegurar un lugar en el podio, con una distancia considerable con el cuarto que fue Kyle Smith.

Intenté mantener mi propio ritmo y no dejarme llevar por el ritmo de los demás. Sabía que si lo hacía, podría asegurar el mejor resultado posible”, relató el deportista galo, quien también destacó la importancia de disfrutar cada momento.

Fuente

X