Holly Lawrence ya tiene su plaza para el Campeonato del Mundo de IRONMAN en Kona. La británica, campeona del mundo de 70.3 en 2016 y una de las grandes figuras de la media distancia en la última década, ha logrado el objetivo que se marcó públicamente antes de debutar en larga distancia: sellar su billete a Hawái.
Lo hizo ayer en IRONMAN Lake Placid, una de las pruebas más exigentes del calendario, firmando un sólido quinto puesto con un tiempo final de 9:00:46. A menos de un año de haber sido madre, y sin experiencia previa en los 226 kilómetros, Lawrence demostró que su nombre puede volver a sonar fuerte en la gran cita de octubre.
De la media distancia a Kona, con una hija y sin atajos
El salto a IRONMAN estaba previsto desde hace tiempo. En 2020, tras una gran temporada el año anterior, Lawrence se veía lista para afrontar el cambio. Pero una enfermedad que ella misma sospecha que fue COVID precoz truncó sus planes: «Tuve neumonía, se me bloqueó la espalda de tanto toser… Me dejó completamente fuera de juego. Cuando el mundo se paró por la pandemia, en realidad me alivió».
Aquel parón obligó a recalcular su trayectoria, y durante los años siguientes siguió acumulando resultados en la media distancia y en los eventos de la PTO, con podios en Miami, San Francisco o Vancouver.
Pero Kona seguía en la cabeza. «Siempre fue el plan pasar al full. La historia y el ambiente de Kona son demasiado potentes como para no querer estar ahí alguna vez y ver cómo me va».
Y ese “alguna vez” ha llegado esta temporada, en un momento muy especial para ella: ha vuelto a competir menos de un año después de haber sido madre. Su hija, Poppy, nació en octubre de 2024, y desde entonces ha sido parte fundamental de su día a día. «Ha sido muy divertido volver después de tener un bebé. Me ha dado una energía nueva y otras prioridades. Parece que eso podría restar rendimiento, pero en realidad me ha liberado: ya no todo depende de si rindo o no».

Con la ayuda de su marido Sean —que también es su entrenador—, Poppy la ha acompañado en la piscina, en la pista o en las sesiones con carrito. Una estructura familiar poco habitual en la élite del triatlón, que le ha permitido mantenerse conectada a la maternidad sin renunciar a su preparación.
A pocos días de Lake Placid, Lawrence lo tenía claro: «Primero, clasificarme para Kona. Segundo, tener un día sólido en el que sienta que he sacado lo mejor de mí, sin reventar. El puesto que salga, será el que tenga que ser».
Una quinta plaza que vale un billete a Hawái
La carrera en Lake Placid arrancó con fuerza. En un sector de natación sin neopreno, Lawrence se colocó en cabeza junto a Rebecca Clarke. Ambas salieron del agua con más de un minuto sobre el grupo perseguidor, y la británica asumió el liderato en la transición hacia la bici. Durante los primeros kilómetros mantuvo la cabeza, pero pronto Lisa Perterer y Marta Sánchez impusieron su ritmo. A mitad del recorrido, Lawrence seguía tercera, a algo más de cuatro minutos de la cabeza, y por detrás empezaba a recortar una tal Solveig Løvseth.
La noruega, que ya había dado que hablar en Hamburgo, protagonizó una remontada demoledora a pie. Su maratón en 2:46:49 la llevó directa a la victoria y al récord del circuito, mientras que Perterer y Sánchez completaban el podio. Tamara Jewett voló con un 2:40:05 para acabar cuarta. Y Lawrence, pese a ceder posiciones, supo mantener la calma y gestionar su debut con cabeza. Su parcial en carrera a pie fue de 3:02:54, suficiente para cruzar la meta en quinta posición y asegurar una de las cuatro plazas femeninas para Kona.

El resultado, más allá de lo numérico, deja la sensación de que Lawrence tiene mucho margen de crecimiento en la distancia. Su rendimiento en natación y ciclismo la mantiene en la élite, y si logra afinar aún más la maratón, puede convertirse en una contendiente real en Hawái. El 12 de octubre estará en la línea de salida del Campeonato del Mundo, esta vez como una rookie con galones, dispuesta a dar guerra entre las mejores. Porque sí, Holly Lawrence estará en Kona. Y no parece que haya ido solo a mirar.
