Kona tendrá que esperar – Planeta Triatlón

Frederic Funk lo tenía todo para saborear la gloria en IRONMAN Thun: un circuito favorable, un estado de forma en ascenso y un objetivo claro entre ceja y ceja.

Pero el billete a Kona 2026 no lo regalan. Y hoy, en Thun, se lo han quedado otros. El alemán ha terminado tercero, firmando una carrera valiente, pero insuficiente para alcanzar una de las dos plazas en juego.

La victoria ha sido para Leonard Arnold, que completa así su primer IRONMAN desde 2024 tras cuatro abandonos consecutivos en la distancia. Segundo ha sido el noruego Magnus Bjerkeset, que ha marcado el ritmo a lo largo de los 180 kilómetros ciclistas y ha sabido después administrar la renta acumulada.

Del agua a la bici, siempre delante

La carrera arrancaba con el guion soñado para Frederic Funk. En el agua, salía segundo con un tiempo de 49:43, apenas dos minutos por detrás del líder R. Zepuntke. Por detrás, nombres importantes como Leonard Arnold o Bjerkeset ya cedían terreno desde el primer sector, obligados a remar contracorriente desde el principio.

Su transición era limpia y rápida (2:06), lo que le permitía salir tercero a afrontar los 180 kilómetros de ciclismo.

Durante la primera mitad del segmento, el alemán rodó en un grupo de cabeza junto a Zepuntke y Arnold, manteniendo medias por encima de 50 km/h en los primeros puntos intermedios. A la altura del kilómetro 90, Funk marchaba tercero tras marcar 2:09:53, con una media de 50,05 km/h. La carrera iba sobre raíles.

La segunda mitad del ciclismo también fue sólida. Aunque Leonard Arnold impuso un ritmo constante que le permitió pasar al frente y llegar a la T2 con ventaja, Funk no perdió comba. Entró en cuarta posición en la segunda transición, con un registro de 4:21:20 en bici, rodando a 41,04 km/h de media en el total. Le separaban entonces menos de seis minutos del líder. Era el momento de decidir.

Frederic Funk ciclismo
Foto: James Mitchell

Una maratón sin chispa… y sin plaza

En los primeros kilómetros de la maratón, Funk optó por la cautela. Sabía que no era el día para jugarse todo a una carta: el calor apretaba, las piernas acumulaban semanas de fatiga, y por delante quedaban más de 42 kilómetros.

Al paso por el ecuador, rondando el kilómetro 21, marchaba cuarto, con la referencia de Bjerkeset y Arnold en el punto de mira. El podio parecía al alcance, pero las plazas para Kona se mantenían a demasiada distancia.

Aun así, el alemán firmó un parcial sobresaliente a pie: 2:41:21, el segundo mejor del día. En apenas nueve kilómetros finales, llegó a recortarle cuatro minutos al noruego, que empezaba a hundirse.

Pero los casi diez minutos con los que Bjerkeset se había bajado a la T2 fueron un colchón más que suficiente. Con un 2:49:56, más discreto, pero efectivo, aseguró el segundo slot en juego. El primero fue para Leonard Arnold, imponente con su 2:36:12 y una marca final de 7:49:20. Funk, tercero con 7:57:38, se quedó sin premio: Kona tendrá que esperar.

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