Kristian Blummenfelt: el verso libre

Todo apuntaba a que IRONMAN 70.3 Oceanside va a marcar un nuevo punto de partida para Kristian Blummenfelt. No por el resultado, que acabó siendo el puesto 15º, sino por lo que dejó entrever su estado de forma.

El noruego, que viene de un 2024 en el que no terminó de dar con la tecla, pese a sus triunfos en Challenge Samarkand y IRONMAN Frankfurt, se va a centrar este año en las IRONMAN Pro Series y el Campeonato del Mundo de IRONMAN del próximo mes de marzo.

Mark Allen, seis veces ganador de este, tuvo la oportunidad de coincidir con él en IRONMAN 70.3 Oceanside, donde acudió como comentarista de la emisión en directo. «Me pareció que estaba en la mejor forma en la que le he visto desde que le conozco», ha reconocido estos días en un artículo de Tri247.

Durante la natación y los primeros kilómetros del ciclismo, Blummenfelt confirmó que el invierno le había sentado bien. Enseguida se puso en cabeza, tras remontar un minuto perdido en el agua.

Kristian Blummenfelt
Foto: IRONMAN

Pero entonces, el infortunio mecánico cambió su día: un pinchazo en la rueda delantera le obligó a parar. Lo que parecía un incidente menor se convirtió en una pesadilla: quince minutos hasta poder retomar la marcha. «Volvió a la bici desde la posición 55ª, ni siquiera un superhéroe habría podido recuperar tanto tiempo», sentencia Allen.

Pero Blummenfelt no tiró la toalla. Convirtió la carrera en una especie de test de esfuerzo competitivo. Y lo hizo a lo grande: firmó una media maratón en 1:07:19, nuevo récord del circuito.

«Fue una marca brutal. Corrió 4’10» más rápido que el ganador, Lionel Sanders, que a su vez fue tres minutos más rápido que casi todos los que venían detrás», destaca Allen.

¿Habría sido capaz de correr a ese ritmo sin ese largo parón durante el ciclismo? No hay respuesta posible. «Nunca lo sabremos… pero tengo claro que no querría tenerle delante en IRONMAN Texas», advierte.

Un escenario que se adapta a sus armas

El próximo 26 de abril, Kristian volverá a ponerse un dorsal. Será en IRONMAN Texas, una prueba que otorga varios slots para el Campeoanto del Mundo de IRONMAN.

El cartel es potente. Estarán nombres como Patrick Lange, campeón en Kona y experto en calor, y Antonio Benito, que ha demostrado que puede pelear de tú a tú con los mejores.

A diferencia de Oceanside, el recorrido de Texas ofrece un perfil más estable en el ciclismo, ideal para rodadores potentes como Blummenfelt. Si logra una carrera limpia, sin incidentes mecánicos, es previsible que marque el ritmo desde los primeros compases.

gustav iden y kristian blummenfelt
Foto: Strava // Gustav Iden

Además, su estrategia este año está orientada a sumar en la IRONMAN Pro Series. Junto a Gustav Iden, ha apostado todo por el circuito largo. Eso implica no reservar nada: cada salida es una oportunidad directa para meterse en Niza.

La incógnita está en saber si podrá encadenar un sector sólido de bici con una carrera a pie al nivel de Oceanside. Como dice Allen, «es posible que haya sido el triatleta más en forma del grupo con mucha diferencia, pero un pinchazo nos quitó la posibilidad de comprobarlo».

Y es que, por mucho que todos le conozcan, sigue siendo un verso libre. Capaz de cambiar el ritmo de una competición con una sola transición. Capaz, también, de tener problemas mecánicos o intestinales que le releguen a los últimos puestos de la clasificación.

«La lección que nos deja Oceanside es clara», concluye Mark Allen: «Blu sigue siendo una incógnita».

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