La Barkley Marathon, celebrada anualmente en el Frozen Head State Park de Tennessee, es reconocida como una de las pruebas de resistencia más extremas del mundo. Desde su creación en 1986 por Gary «Lazarus Lake» Cantrell, esta carrera ha desafiado a los corredores más valientes, con solo 20 finalistas que han logrado completarla en sus casi cuatro décadas de historia.
Para el que no lo sepa, la carrera consta de cinco vueltas de aproximadamente 32 kilómetros cada una, totalizando más de 160 kilómetros, que deben completarse en un límite de 60 horas. Los participantes enfrentan un desnivel acumulado que equivale a escalar dos veces el Monte Everest, lo que añade una dificultad adicional al ya exigente recorrido.
A diferencia de otras competiciones, la Barkley no cuenta con señalización en el recorrido ni puntos de avituallamiento oficiales. Los corredores deben orientarse únicamente con mapa y brújula, ya que el uso de dispositivos GPS está prohibido.
Además, la carrera puede comenzar en cualquier momento entre la medianoche y el mediodía, anunciado por el sonido de una caracola, y oficialmente inicia cuando el organizador enciende un cigarrillo.

La edición del 2025: una de las más duras de la historia
El terreno de la Barkley es notoriamente traicionero, con pendientes pronunciadas, vegetación densa y condiciones climáticas impredecibles que pueden variar desde calor extremo hasta lluvias torrenciales y niebla espesa.
Estos factores, combinados con la falta de sueño y la necesidad de una navegación precisa, convierten a la Barkley en una prueba que va más allá de la resistencia física, desafiando también la fortaleza mental de los participantes. Y en la edición que está celebrando en estos momentos se está demostrando.
La edición de 2025 de la Barkley Marathon comenzó en el día de ayer, 18 de marzo a las 11:37 de la mañana hora local, después de que la caracola fuera soplada a las 10:37, marcando el inicio inminente de la carrera.
Durante las primeras 24 horas, la carrera ha seguido su curso implacable. Según las actualizaciones proporcionadas por Keith Dunn (@keithdunn), fuente principal de información en tiempo real desde el campamento base, varios corredores han abandonado durante la noche.
A las 12:45 de esta pasada noche, seis corredores seguían en la primera vuelta, mientras que aquellos que habían iniciado la segunda vuelta aún no habían abandonado ni completado esa etapa.
Posteriormente, se informó que Chris Fisher y Thomas Calmettes abandonaron en la segunda vuelta en Bald Knob, a unos cien metros de distancia entre sí, sin haberse visto. Esto dejó a siete corredores en la segunda vuelta y cinco en la primera. Más tarde, Julien Chable también abandonó en la segunda vuelta, reduciendo el número de participantes activos, a esta hora de la tarde, a tan solo seis de los 24 que comenzaban la dura prueba.

Casi imposible que alguien complete las 5 vueltas
La Barkley Marathon es conocida por su baja tasa de finalización. Desde su inicio, solo 20 corredores han logrado completarla en 26 ocasiones. El récord actual lo ostenta Brett Maune, quien en 2012 completó la carrera en 52 horas, 3 minutos y 8 segundos.
La edición de 2025 no parece ser la excepción a esta tendencia. Con solo seis corredores aún en competencia y varios abandonos registrados en las primeras 24 horas, las probabilidades de que alguien complete las cinco vueltas dentro del límite de tiempo son, como es habitual en la Barkley, extremadamente bajas.
