Jordi Montraveta se subió este pasado viernes al podio del Embrunman 2025, una de las pruebas más duras del calendario internacional.
El catalán firmó la tercera posición con un tiempo de 9:28:24 en una cita que cuenta con 3,8 kilómetros de natación prácticamente a oscuras, 188 de ciclismo con el Izoard y casi 4.000 metros de desnivel, y un maratón final de 42 kilómetros con otros 800 metros positivos. El francés Louis Richard reeditó la victoria y el austriaco Thomas Steger fue segundo.
Regularidad en las pruebas duras
El bronce en los Alpes confirma una tendencia que se ha repetido en los últimos años: los mejores resultados de Montraveta llegan cuando el circuito es exigente. En 2024 ya había sido quinto en Embrun y este año ha repetido actuación destacada con el tercer puesto.
En mayo fue segundo en IRONMAN Lanzarote, donde obtuvo su clasificación para el Mundial de Niza, y antes había ganado -para no faltar a la tradición- Infinitri de Peñíscola. También firmó una quinta plaza en el Mundial de larga distancia de Pontevedra.
El propio triatleta lo explicaba antes de viajar a Francia: «El objetivo era sacar mi mejor versión de la temporada en una prueba de este desnivel y de esta dureza, y utilizarla como test para ver qué tal las piernas de cara al Mundial IRONMAN en Niza».

Su planteamiento se cumplió al pie de la letra, como reconoció después en Triatlón Channel: «Sabía que los últimos 50 km serían clave y preferí reservar en el Izoard. Seguí los consejos de Marcel Zamora y Víctor del Corral de que la carrera se decidía en bici después del puerto, y así lo hice».
En la maratón, donde mejoró más de tres minutos respecto al año anterior, mantuvo el podio sin arriesgar más de lo necesario.
Mirada puesta en Niza
El calendario no le concede demasiado margen. En menos de un mes llegará el Campeonato del Mundo de IRONMAN en Niza, donde espera aprovechar un recorrido de ciclismo que se adapta a sus características. «Sé que Niza será una oportunidad única en mi carrera deportiva», declaró el sábado.
El tercer puesto en Embrun, sumado a los resultados del último año, le consolidan como la referencia nacional en larga distancia tras Antonio Benito. Allí donde la bicicleta y el desnivel marcan la diferencia, su nombre aparece ya de forma constante entre los mejores.
