Pasar de corta distancia a larga distancia puede suponer esfuerzo, horas de sacrificio y adaptarse a una nueva bicicleta. Hacer el camino inverso, pasar de la larga a la corta, implica aprender técnica, transiciones, y correr deprisa, muy deprisa.
Este fin de semana, Lucy Charles lo vivió en sus propias carnes. La británica, vigente Campeona del Mundo de IRONMAN 70.3, terminó undécima en las Series Mundiales de Abu Dhabi de la semana pasada.
«Fue una increíble experiencia de aprendizaje«, reconocía en su vídeo resumen, ya colgado en su canal de youtube.
La falta de experiencia de no correr en pelotón
Tras salir sexta del agua, y recuperar en la T1 hasta la tercera posición, Lucy fue perdiendo puestos durante el segmento ciclista, en el que el revirado circuito no le era beneficioso.
«Mi estrategia era estar en el grupo de cabeza de natación e intentar mantenerme en el grupo de cabeza en bici«. La londinense lo consiguió durante una vuelta y media, tras la cual perdió el vagón de cabeza.
«No tenía los vatios que mis rivales podían tener tras una subida o una curva«. Reconoce que en cada giro podía perder del orden de medio segundo, «por no ser tan hábil como ellas«.

A partir de ahí la travesía por el desierto -nunca mejor dicho- de rodar en solitario: «aún había hueco con las de atrás, no quería relajarme y esperar a que me alcanzaran».
Pese a la falta de técnica, su tiempo en la T2 fue más que meritorio, marcando el octavo mejor registro sobre la bicicleta de todas las participantes.
Lo que hay que trabajar en el futuro
«Me habría encantado estar entre las diez primeras», reconoce, «pero no era algo en lo que hubiera pensado».
Desde su punto de vista, mucho más relevante que la posición era el proceso de aprendizaje.
«Si quiero continuar con este tipo de carreras», resume, «tengo que adaptar mi entrenamiento para conseguir el máximo esfuerzo en el segmento ciclista y poder estar en el grupo delantero».
Pero hay más: el trabajo de técnica sobre la bicicleta es vital. «Necesito seguir trabajando eso, para tener confianza en la posición y no perder segundos en cada curva«.
Desde su punto de vista, esta mejora en el segundo de los segmentos ayudará no solo a alcanzar la T2 en el grupo cabecero. También, sus «piernas estarán más frescas, para así ser capaz de correr mejor«.




La próxima carrera, en media distancia
Mientras gran parte de sus rivales ya están de vacaciones, según se podía ver en Instagram estos últimos días, a Lucy Charles aún le queda una competición: Clash Daytona.
Aunque no parece viable que Daniela Ryf le vaya a pelear en estos momentos la primera posición del ranking de la PTO -la suiza ha vuelto esta pasada semana a los entrenamientos, tras seis semanas parada-, Charles tomará la salida en una prueba que cuenta con un cartel de primer nivel: Sara Pérez, Emma Pallant o Anne Haug estarán en una cita estadounidense que repartirá 100.000 dólares en premios.
