Lanzarote recibe a los triatletas con novedades

La cuenta atrás para IRONMAN Lanzarote ya está en marcha, y el ambiente en Puerto del Carmen empieza a cargarse de nervios, ilusión y logísticas de última hora.

La edición 2025, que cuenta con el patrocinio de 226ers, llega con algunos cambios importantes y con un nombre propio en el foco: Lucy Charles-Barclay regresa al escenario donde debutó como profesional en 2016 y donde ganó por primera vez en 2017.

Mientras los favoritos del cartel PRO ajustan sus últimas sesiones, el equipo de organización ya tiene todo a punto. El director de carrera, Fabio Cabrera, detalla que uno de los grandes cambios de este año: «Las novedades están sobre todo en toda la zona de transición, ese recibimiento, que es lo que queremos, que sea lo más caluroso posible».

Foto: T100

El objetivo es claro: que la experiencia de los triatletas sea lo más gratificante posible desde el primer momento. «La llegada, el check-in, los giros de la carrera a pie, toda esa zona es lo que se ha mejorado para este año y ha supuesto una inversión bastante importante», subraya el responsable de la prueba.

Otro de los elementos a tener en cuenta será el viento. En una isla donde sopla con frecuencia, el pronóstico este año es algo más benévolo. Según Cabrera, «el viento estará moderado, no será el temido que los triatletas asocian siempre con Lanzarote».

Un cartel de lujo

En el cartel profesional, más de 50 atletas tomarán la salida este sábado, entre ellos nombres como Arnaud Guilloux, Mathias Petersen o el español Jordi Montraveta.

También estarán, junto a Lucy Charles, Maja Stage Nielsen, Jeanne Collonge, Merle Brunnée o Angela Naeth. «Tenemos más de 50 en el cartel PRO, son como 53 o 56, lo que es bastante tanto en número como en nivel», afirma el director de carrera.

A nivel total, se prevé una participación de 1.150 triatletas. «El resto son unos 900 en grupos de edad». Una de las particularidades de esta edición es el perfil de los inscritos: «Tenemos más de un 60 % de triatletas que compiten por primera vez en Lanzarote».

Un Ironman que sigue atrayendo a debutantes

Lanzarote tiene fama de ser una prueba mítica, y eso, lejos de disuadir, seduce. «Siempre hemos tenido la etiqueta de que Lanzarote es un IRONMANde debutantes», explica Fabio. «Después tenemos a lo mejor un 30 % de repetidores. Lo importante es que si esos debutantes se convierten en repetidores, ese 30 % irá creciendo».

Esa capacidad de seducir año tras año a nuevos atletas es clave para el crecimiento de la prueba. «Si seguimos teniendo debutantes, lo que haremos será incrementar ese número de manera exponencial, y eso es lo que nos interesa», remarca el responsable.

Lanzarote, con su clima volcánico, sus paisajes abruptos y su identidad marcada, sigue siendo una prueba que figura en la lista de deseos de muchos triatletas. «IRONMAN Lanzarote está en el bucket list de cualquier triatleta», reconoce Fabio. «Si alguien se inicia en triatlón, en algún momento de su carrera le viene a la cabeza Lanzarote».

En cuanto a la evolución del número de inscritos, la recuperación tras la pandemia ha sido paulatina. «Yo creo que estamos creciendo. Después de la pandemia salimos bastante tocados en cuanto a la participación a nivel general», admite Cabrera. «Pero toda la inversión que estamos haciendo para que la experiencia sea inigualable a cualquier otro IRONMAN la estamos empezando a recoger en forma de resultados».

Este año no se ha llegado aún a las cifras previas a 2020, pero las sensaciones son optimistas: «No es el número ideal, pero tampoco te voy a decir que no esté contento, porque sí lo estoy».

Y en el horizonte, ya se vislumbra lo que vendrá. «Estamos trabajando en 2026. Hay varios proyectos ya encaminados», adelanta el director. «De momento estamos contentos con lo trabajado este año y con estas cifras. Y ya hay ganas de que llegue la edición siguiente».

Fuente

X