Las 7 principales lesiones que podemos sufrir nadando y cómo evitarlas

Puede parecer que la natación sea un deporte en el que apenas se sufren lesiones. Aunque no se produzcan tantas lesiones como en el ‘running’ o en el ciclismo, existen. Gran parte de las lesiones como en todos los deportes se producen por ignorarlas. Un pequeño dolor que se ignora se puede convertir en una lesión crónica. En la mayoría de casos un buen entrenamiento disminuye la posibilidad de sufrir una lesión muscular o de tejidos blandos.

Sin embargo, siempre existe la posibilidad de lesionarse aunque sigas los consejos. Las lesiones más comunes entre los nadadores suelen ser el dolor de cuello, en la parte baja de la espalda, sufrir irritación del hombro e irritación de la almohadilla de grasa en la rodilla. Si sufre mucho dolor acuda al médico inmediatamente.

Dolor en la parte baja de la espalda

El dolor lumbar tanto en nadadores como en triatletas es causado a menudo por el estrés repetitivo. Si no se consigue nadar correctamente, se crea una tensión torsional que provoca rigidez en las articulares facetarias de la columna vertebral. La mala estabilidad o debilidad de los músculos del glúteo también contribuyen a este dolor de espalda. La ciática es un ejemplo claro de ello. Para evitarlo haga ejercicios que fortalezcan esta parte, como la práctica de rodillas al pecho. Además, reducirá el dolor sufrido.

Dolor de cuello

Los problemas en el cuello suelen estar relacionados con el hombro o incluso las manos. Sentir pinchazos es debido a que las raíces nerviosas del brazo se pellizcan produciendo la sensación de aguja. Suele ser provocado por un balanceo insuficiente del cuerpo que obligue al cuello a rotar demasiado, por la respiración unilateral o por entrenar excesivamente. Para prevenir estos dolores es aconsejable aprender a respirar bilateralmente. En Planeta Triatlón hay un artículo donde podrás informarte de cómo reducir el problema.

Almohadilla de grasa

Denominado el síndrome de la almohadilla de grasa infrarrotuliana. Se trata de una estructura pequeña de tejido blando en la parte delantera de la rodilla que tiende a pellizcarse entre la rótula y parte del fémur. Este dolor puede llegar a ser extremo e insoportable. Se suele producir durante la fase de patada si la acción es demasiado fuerte. Es necesario la recomendación de un profesional, dado que puede requerir una inyección de esteroides y distintos entrenamientos musculares. La forma más fácil de evitarlo es patear con las rodillas relajadas, enviando la fuerza de la patada desde las caderas. Los estiramientos específicos también ayudan.

Dolor de hombro

Esta lesión es frecuente entre los nadadores, tanto es así que es denominada por muchos como ‘hombro de nadador’. Se produce por un pintazamiento de los tendones de los músculos del hombro. Normalmente son dos músculos los involucrados al ser apretados entre un arco óseo denominado acromión y la cabeza del húmero. Este apretón limita el paso de la sangre al tendón. Si no se cura, los tendones se rompen, llevando a la persona a sufrir una tendinopatía.

La mayoría de los casos tempranos se pueden resolver simplemente con descanso. El tratamiento consiste en recuperar el control del hombro, fortaleciendo los estabilizadores escapulares y músculos rotadores. Si es demasiado doloroso, es aconsejable una inyección de corcicosteroides. Entrenar el serrato anterior o estirar la parte posterior del hombro te ayudarán a superarlo.

Oído de nadador

La otitis externa es una infección crónica del conducto auditivo externo. Se presenta como un dolor en el oído. Cuando los canales auditivos se llenan de agua, los hongos y baterías pueden instalarse en el hogar. La situación puede empeorar si intentas secarlo con un bastoncillo de algodón o con la esquina de una toalla. Para remediar esta situación incómoda, lo mejor es visitar a un médico de cabecera, quien seguramente te recete gotas para los oídos y antibióticos. La manera más sencilla para prevenirlo es usar tapones. También existen otros métodos para proteger tus oídos. 

Pie de atleta

Todos conocemos a alguien que ha sufrido de esta infección. Los nadadores son muy propensos a sufrirlo. Los hongos se localizan entre los dedos de los pies. Para evitarlo lo mejor es secarse bien entre los dedos de los pies y no utilizar calzado húmedo. Si te ves afectado lo mejor es utilizar un tratamiento antimicótico que suele ser de venta libre, aunque lo recomendado es acudir al médico.

Verrugas

Las verrugas se suelen asociar con el uso de las piscinas. Se producen al caminar descalzo por el vestuario de las piscinas. Suelen localizarse en la planta del pie. El tratamiento suele ser retirar la piel dura y luego aplicar un gel de ácido salicílico. Utilizar sandalias es algo básico para evitarlo. Sin embargo, tener una verruga no significa tener que dejar de nadar. Puede utilizar un calcetín de verruga para practicar la natación sin propagar el virus.

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